Carlos III se presenta ante los británicos como el garante de la continuidad de una monarquía neutral

EL PAÍS

RAFA DE MIGUEL

Londres – 09 SEPT 2022 -Carlos III, de 73 años, es consciente de que su reinado nace con un tiempo acotado, y en su primer discurso a la nación, a media tarde de este viernes, ha querido transmitir a los británicos un mensaje de tranquila continuidad. “Como hizo la reina, con una devoción inquebrantable, yo también me comprometo solemnemente, durante el tiempo restante que Dios quiera concederme, a defender los principios constitucionales que residen en el corazón de nuestra nación”, ha dicho el nuevo monarca.

Era un discurso grabado en la que será a partir de ahora su residencia, el Palacio de Buckingham. Sus primeras palabras a los británicos han sonado al comienzo del servicio religioso celebrado en la Catedral de San Pablo, en honor a Isabel II. Consciente de que los ojos del mundo están centrados en sus primeros actos y declaraciones, el heredero que durante décadas se comprometió e implicó en los asuntos más controvertidos de la época es hoy un rey que aspira simplemente a cumplir su papel con la misma dedicación con que lo hizo su madre durante 70 años.

Siga en directo todas las informaciones tras la muerte de Isabel II

“Al asumir mis nuevas responsabilidades, ya no será posible que pueda dedicar gran parte de mi tiempo y de mis energías a las organizaciones benéficas y a los asuntos por los que tan profundamente me preocupé”, anunciaba Carlos III, para despejar cualquier duda sobre su neutralidad futura. Como su madre, el nuevo monarca ha expresado su compromiso absoluto con los valores de la Iglesia de Inglaterra, de la que ahora es la cabeza máxima, y con las “tradiciones, libertades y responsabilidades de nuestra historia única y nuestro sistema de Gobierno parlamentario”. Como Isabel II, ha llegado para su hijo el momento de velar por la arquitectura constitucional del Reino Unido, y no tanto por su naturaleza, sus paisajes o su arquitectura. Al menos, públicamente.

Homenaje a “las reinas”

Gran parte del discurso de Carlos III, nueve minutos leídos detrás de una sobria mesa de escritorio, presidida por un retrato de Isabel II, y con un tono tenue de luz, ha estado dedicado a homenajear la figura de la difunta monarca. “Su dedicación y devoción como soberana nunca cesaron, a través de tiempos de cambio y de progreso, a través de tiempos de alegría y de celebración, y a través de tiempos de tristeza y de dolor”, ha expresado en una intervención comprometida, desde el principio, “a honrar la memoria” de su madre, ha dicho.

La expresión de bondad y calidez hacia la monarca fallecida se ha extendido también hacia la mujer que, durante 17 años de matrimonio, y muchos más de complicidad, ha incorporado al carácter de Carlos III la templanza y tranquilidad de espíritu que tan esquivas le fueron durante las primeras décadas de su vida. “Es también un tiempo de cambio para mi familia. Cuento con la cariñosa ayuda de mi querida esposa, Camila. En reconocimiento a su leal servicio público desde que celebramos nuestro matrimonio hace 17 años, se convierte ahora en reina consorte. Sé que incorporará a las exigencias de su nuevo papel la firme devoción al deber de la que he pasado a depender tanto”, anunciaba Carlos III. Fue el deseo expresado por Isabel II en la celebración de su último cumpleaños. Quería que su nuera adquiriera el título de reina consorte, como las esposas de otros reyes en el pasado. Los años turbulentos en que el triángulo Carlos-Lady Di-Camila predispusieron contra esta última a gran parte de los británicos forzaron una actitud cauta por parte de la familia real, que alimentó el sobrentendido de que la duquesa de Cornualles sería simplemente princesa consorte. En su segundo día de reinado, Carlos III ha tomado la decisión que tanto tiempo anheló.

La segunda decisión iba dirigida a quien, durante muchos años, los medios británicos alimentaron como la esperanza de una monarquía renovada, bajo la condición —que hoy ya se ha revelado imposible— de saltar un escalón en la línea de sucesión: su hijo Guillermo, el miembro más popular de los Windsor después de la difunta reina. “Con Catalina [Kate Middleton] a su lado, nuestros nuevos príncipe y princesa de Gales continuarán inspirando y liderando la conversación nacional, lo sé, y ayudarán a desplazar lo marginal hacia el terreno del centro, que es donde puede concederse la ayuda vital”, ha asegurado el rey.

Palabras cálidas también, en un nuevo comienzo de todo, hacia la pareja que más quebraderos de cabeza le ha proporcionado en los últimos años: “También expreso mi amor al príncipe Enrique y a Meghan, mientras continúan construyendo sus vidas al otro lado del océano”, ha dicho. Cariño, pero también un definitivo punto y aparte en el reparto de las nuevas responsabilidades de la Casa de Windsor.

Baño de multitudes

A media tarde, Carlos III regresaba a Londres desde Balmoral, en las Tierras Altas Escocesas. Allí quedaba velado el féretro de Isabel II, antes de emprender un primer viaje a Edimburgo. Al llegar a su nueva residencia, el Palacio de Buckingham, Carlos y Camila se han encontrado con miles de ciudadanos concentrados frente a la verja. El Rolls Royce oficial ha parado allí mismo, y el nuevo rey se ha dado un primer baño de multitudes.

Carlos III no dejaba de dar las gracias —casi con el asombro de descubrir que era querido por la gente— mientras estrechaba las manos, recogía ramos de flores, y hasta se dejaba besar en la mejilla por una efusiva mujer que había logrado hacerse un hueco en la primera fila de los presentes. Ha sido solo al final de tanto agasajo cuando el rey, despistado, se ha dirigido hacia la puerta equivocada. Sus ayudantes han tenido que redirigirle hasta que juntos, Carlos y Camila, han recorrido el largo patio de la entrada. Del palacio, y de su nueva vida.

Buckingham ha mostrado poco después las imágenes del primer encuentro de Carlos III con la primera ministra, Liz Truss. Cuatro días antes, Isabel II le había encargado formar un Gobierno en su nombre. “Era el momento que yo más había temido, como mucha otra gente”, ha dicho el monarca a Truss en un breve intercambio inicial ante las cámaras.

La muerte de la reina Isabel II sitúa al Reino Unido ante un futuro incierto

EL PAÍS

RAFA DE MIGUEL

Londres – 09 SEPT 2022. Al glosar las fortalezas de Isabel II, la nueva primera ministra del Reino Unido, Liz Truss, hacía un retrato en negativo, como una imagen a la inversa de la realidad del país que deja detrás de ella la monarca fallecida y llorada. “Fue la roca sobre la que se construyó la Gran Bretaña moderna. Nuestro país ha crecido y florecido bajo su reinado”, afirmaba Truss ante la puerta del 10 de Downing Street, que apenas había atravesado ella misma 48 horas antes. “En las duras y en las maduras, la reina Isabel II nos proporcionó la estabilidad y la fuerza que necesitábamos”, concluía la política conservadora.

Fue Shakespeare quien escribió que “hay personas que nacen con grandeza, otras adquieren la grandeza, y a algunas la grandeza se les viene encima”. A Truss, que con el mero apoyo de 81.000 afiliados del Partido Conservador, logró hacerse esta semana con el destino de 67 millones de británicos, le ha tocado la grandeza ―o la condena― de ser la primera ministra que pone fin a la “segunda era isabelina” y da comienzo a una nueva “era carolina”, que coincide con el inicio de una recesión económica, con una crisis energética descomunal, una inflación galopante y un 78% de los británicos, según la empresa YouGov, completamente decepcionados con la idea de que vaya a ocupar Downing Street.

Última hora en Reino Unido tras la muerte de Isabel II, en directo

Afortunadamente para ella, el verdadero desafío de los días venideros no recaerá tanto sobre sus hombros como sobre los de un hombre que lleva más de siete décadas preparándose para ser rey, y aun así no ha terminado de diluir el escepticismo que sobre su capacidad tienen muchos ciudadanos.

Carlos III ha ascendido finalmente al trono con un índice de popularidad del 42%, también según el seguimiento que mantiene YouGov desde hace años. Muy por debajo del 75% que tenía Isabel II, pero también del 66% del que disfruta su hijo Guillermo. Ya ha quedado definitivamente solventado el dilema que alimentaron sin cesar muchos de los tabloides británicos al enfrentar la imagen moderna y pulcra del segundo en la línea de sucesión con la de su padre, y sugerir la posibilidad de un salto generacional que hiciera rey al duque de Cambridge por delante de Carlos.

La normalidad constitucional se ha impuesto, pero el nuevo monarca, acostumbrado a ser polémico y provocador durante décadas, debe conquistar todavía las reticencias de muchos británicos, que lo miran con recelo desde aquellas trifulcas sonrojantes con Lady Di. Y que no admiten todavía que Camila, la tercera en discordia en aquel matrimonio desdichado, haya pasado a ser la reina consorte, a pesar de que se cumplan así los deseos expresos de Isabel II con respecto a su nuera.

Carlos III, que en los últimos meses había reemplazado ya a su madre en las tareas más institucionales y simbólicas de la Corona ―fue él, por ejemplo, quien leyó el Discurso de la Reina en la apertura solemne del Parlamento en mayo―, juega con una baza importante. Sabe, y así lo ha expresado, que como rey deberá ejercer una escrupulosa neutralidad que no respetó como príncipe, pero también los británicos saben que conoce y le preocupan los problemas de su tiempo, como la amenaza del cambio climático o el deterioro de los centros urbanos. Carlos III puede ser un monarca cómplice para un Gobierno que tiene por delante la descomunal tarea de evitar un invierno de pobreza y descontento.

“Estoy seguro de que los valores de Isabel II serán sostenidos por su amado hijo Carlos, nuestro nuevo rey”, ha dicho en su reacción oficial al fallecimiento de la monarca el líder de la oposición laborista, Keir Starmer. Apenas una frase en una larga intervención dedicada a elogiar la figura de la reina. Un modo de mostrar su respaldo, pero con la condicionalidad de situar a Carlos III frente al espejo de su predecesora.

La primera ministra, Liz Truss, el jueves a las puertas de Downing Street durante su intervención con motivo de la muerte de Isabel II.

La primera ministra, Liz Truss, el jueves a las puertas de Downing Street durante su intervención con motivo de la muerte de Isabel II.

HOLLIE ADAMS (BLOOMBERG)

El respetado periodista Andrew Marr recordaba en las página del semanario New Statesman sobre Isabel II: “Era una mujer absolutamente central en Gran Bretaña para entender nuestro propio sentido, para entender quiénes somos”. Se ha ido definitivamente cuando el Reino Unido ha roto irremediablemente amarras con el continente europeo, Escocia amenaza con agitar de nuevo el fantasma del secesionismo, Irlanda del Norte resucita sus reyertas internas ante la cercana posibilidad de una reunificación de la isla, los países de la Commonwealth que la difunta reina hizo tanto por cuidar se sienten cada vez menos vinculados a una idea política que tiene escasa efectividad y muchos recuerdos colonialistas no enmendados.

Liz Truss, como todos los nuevos primeros ministros, ha entrado en Downing Street con un discurso adanista en el que promete planes audaces para rescatar la economía del Reino Unido y devolver al país la grandeza que los conservadores, en esa nostalgia que trajo consigo el Brexit, se empeñan en recuperar. Paradójicamente, ha sido un hecho ajeno a ella y de dimensiones históricas incalculables ―el fallecimiento de Isabel II― el que ha propiciado que el Reino Unido entre en una nueva era. Y los ojos de millones de británicos se concentrarán, antes que en la primera ministra, en el nuevo rey y la era que inaugura.

La reina Isabel II y la forma del vestido poderoso del siglo XX

THE NEW YORK TIMES

La reina Isabel II , la monarca con más años de servicio en Gran Bretaña, que murió el jueves , se mantuvo resueltamente callada sobre sus inclinaciones políticas durante su tiempo en el trono, como lo decretó su papel en la monarquía constitucional de su país. Sin embargo, una parte indeleble de su legado, junto con su firme dedicación a su país, sus tradiciones y el simbolismo de una corona, fue crear el prototipo de un nuevo tipo de vestimenta femenina poderosa en la segunda mitad del siglo XX.

“Tengo que ser visto para ser creído”, dijo la reina célebremente , y desde el momento en que se convirtió en soberana en 1952, a los 25 años, se vistió con ese propósito en mente.

Al estar restringida, en gran parte, a las bromas y la pantomima (mientras que al mismo tiempo participaba en aproximadamente 300 eventos públicos al año), entendió profundamente que las imágenes, no obstante, podían decir mucho, y que se vestía no solo para su gente, sino también para posteridad. Más que los brillantes vestidos de noche que usó cuando era una joven reina, que ofrecían una dosis de polvo de hadas y glamour después de la Segunda Guerra Mundial pero que eran una pieza con fantasías reales que habían llegado antes, esa fue su singular contribución. Su habilidad consistía en abrir nuevos caminos mientras convencía al mundo de que estaba haciendo su trabajo debidamente, manteniendo la tradición.

Continuar leyendo la historia principal

Era una practicante experta y comprometida de la diplomacia de la moda, allanando el camino para que Michelle Obama y la duquesa de Cambridge (entre otras mujeres cuyos roles exigían fluidez en la semiología política) trabajaran con diseñadores y marcas para extender la mano de la amistad más allá de las fronteras. Usó su posición para arrojar luz sobre la industria local antes que Brigitte Macron o Jill 

Y era una maestra en vestirse para los medios: originó (y popularizó) la práctica de usar un traje de colores brillantes como una forma de mezclarse con el establecimiento y destacar entre la multitud, proporcionando así la plantilla estratégica para figuras como Hillary Clinton , Ángela Merkel y Nancy Pelosi .

Mucho antes de que Kim Kardashian apareciera en la gala Met de 2021 con un mono negro de cuerpo entero y un vestido, lo que subraya el hecho de que era una presencia tan omnipresente en la cultura pop que era identificable simplemente por su contorno, la reina, una mujer diminuta con un sombrero. con un bolso colgando de la curva de su brazo, podría identificarse solo por su silueta. Es por eso que no importa qué actriz estuviera canalizando a Su Majestad (Claire Foy, Olivia Colman, Helen Mirren, Emma Thompson, Imelda Staunton), ella fácilmente podría verse en el papel.

Aunque Elizabeth vivió tantas tendencias como los primeros ministros (15) y los presidentes de EE. UU. (14), incluidas las eras de los mods, punk, Teddy Boys y Sloane Rangers, nunca las siguió. Ella fijó la suya. Y aunque a menudo se caracterizaba por su estilo rígido, estaba a la vanguardia en su enfoque.

Continuar leyendo la historia principal

La consistencia de su vestimenta era una señal de confiabilidad frente al cambio global, una expresión física de su trabajo como un símbolo histórico viviente y una herramienta manejada con precisión y previsión. Después de todo, aprendió a apreciar el uso de un uniforme desde el principio, cuando se unió al Servicio Territorial Auxiliar en 1945.

Su guardarropa estratégico comenzó en 1953 con su vestido de coronación , un estilo marfil satinado bordado con la flora selecta del reino, que incluía rosas inglesas, cardos escoceses, puerros galeses, tréboles irlandeses, hojas de arce canadienses, helechos plateados de Nueva Zelanda, trigo paquistaní, barbas australianas. y la protea sudafricana, dando inicio a lo que serían décadas de considerado simbolismo diplomático. Tanto es así que Daniel Conway, profesor de política y relaciones internacionales en la Universidad de Westminster, le dijo a la CBC en 2016 que se había convertido en una parte clave de la “política exterior británica”.

La reina usó un vestido de hoja de arce verde y blanco para una cena de estado en Ottawa en 1957; un vestido blanco decorado con amapolas naranjas de California para una cena en Hollywood con Ronald y Nancy Reagan en 1983 ; un vestido rosa bordado con peonías, la flor nacional de China, para cenar con Deng Xiaoping en 1986. Llegó a Dublín en 2011 con un vestido verde brillante y un abrigo cuando se convirtió en la primera monarca británica en visitar la República de Irlanda.

Muere la reina Isabel II de Inglaterra, referente de la monarquía europea

EL PAÍS

RAFA DE MIGUEL

Londres – 08 SEPT 2022. Isabel II ha fallecido este jueves a los 96 años, en su residencia de Balmoral y rodeada por toda su familia, según ha anunciado el palacio de Buckingham. “La Reina ha muerto en paz en Balmoral esta tarde. El Rey [Carlos de Inglaterra] y la Reina Consorte [Camilla Parker-Bowles] permanecerán en Balmoral esta tarde y regresarán mañana a Londres. Jueves. 8 de septiembre de 2022″, ha señalado un sobrio comunicado sobre fondo negro en la página oficial del palacio.

“La muerte de mi querida madre, Su Majestad la Reina, es un momento de enorme tristeza para mí y para todos los miembros de mi familia. Lamentamos profundamente la muerte de una Soberana querida y una madre muy amada”, ha dicho el nuevo rey, Carlos III, en su primer comunicado oficial como monarca.

La salud de la reina más longeva y popular del Reino Unido comenzó a declinar desde que muriera, en abril de 2021, su esposo, Felipe de Edimburgo. La monarca pudo presenciar en primera persona las celebraciones en todo el país en julio por sus 70 años de reinado —el Jubileo de Platino—, e incluso estuvo en condiciones, esta misma semana, de recibir en su residencia escocesa al primer ministro saliente, Boris Johnson, y de encargar a su sucesora, Liz Truss, la formación de un nuevo Gobierno en su nombre. Era el decimoquinto primer ministro que recibía una monarca que ha sido parte fundamental de la historia británica de la segunda mitad del siglo XX y de las dos primeras décadas del XXI. A pesar de las tormentas y contratiempos vividos por la Casa de los Windsor durante este tiempo, la popularidad de Isabel II se mantuvo robusta hasta el final de lo que los historiadores definen ya como la “segunda era isabelina”.

Siga en directo todas las informaciones tras la muerte de Isabel II

Fueron necesarias décadas de templanza, moderación, aprendizaje, torpezas corregidas y un anacrónico pero necesario sentido del deber para que Isabel II fuera la parte indispensable del paisaje de la que ningún británico estaba dispuesto a prescindir. Ella fue la razón de que una artista tan gamberra y provocadora como Tracey Emin, cuya obra de arte más conocida es una cama revuelta con las sábanas manchadas, se declarara una “monárquica secreta”. O de que Vivienne Westwood, la diseñadora británica de moda asociada a la estética del punk y de la new wave, declarara, como millones de mujeres en todo el mundo, ser “muy fan” de la reina.

Isabel II, el símbolo universal de lo que representa una casa real europea, fue la demostración más evidente de que la supervivencia de la institución monárquica depende siempre de la personalidad de quien ostenta la corona. Y la suya fue una combinación perfecta de tradicionalismo, invisibilidad, liturgia, modernidad en pequeños sorbos y una delicada neutralidad constitucional que logró el respeto de los 15 primeros ministros, conservadores y laboristas, que gobernaron en su nombre.

Clement Attlee, el socialdemócrata que construyó el Estado del bienestar en el Reino Unido y quitó a los suyos las ganas de flirtear con los sentimientos republicanos, escribió que “todos los monarcas, si están preparados para escuchar, adquieren a lo largo de los años un considerable inventario de conocimiento sobre los hombres, y sobre los asuntos humanos. Y si tienen además buen juicio, son capaces de ofrecer buenos consejos”. Setenta años de reinado proporcionaron a Isabel Alejandra María, la primogénita de Jorge VI e Isabel Bowes-Lyon, nacida en Londres el 21 de abril de 1926, la experiencia suficiente para seducir y granjearse el respeto de egos descomunales como Winston Churchill, Margaret Thatcher, Tony Blair o Boris Johnson.

El tiempo jugó a favor de Isabel II, porque a medida que fueron pasando las décadas de su reinado, la monarquía británica fue perdiendo sus poderes discrecionales para convertirse en una institución más reglada y limitada. Heredó un imperio y se convirtió a los 25 años en la clave de bóveda de su arquitectura constitucional. Acabó siendo la representación visible y el anhelo de estabilidad y unidad de un país fragmentado. Con sus poderes ampliamente reducidos, pero con una influencia sobre el devenir de los británicos difícilmente alcanzable por cualquier figura política. En 1956, con la dimisión del primer ministro Anthony Eden; o en 1963, con la dimisión de Harold Mcmillan, la reina pudo ejercer su poder de designar un sucesor. En 1965, al imponer el Partido Conservador su propio método de elección interna de líder, quitó a la monarca esa prerrogativa. Afortunadamente, sugirieron los historiadores. “La monarquía se benefició de todas estas restricciones en los poderes de la reina, porque todo ejercicio de discreción tiende forzosamente a ser polémico”, defendía el profesor Vernon Bogdanor, el constitucionalista británico más prestigioso, en la conferencia que impartió en el Gresham College en 2016 para celebrar los 90 años de Isabel II.

El 6 de febrero de 1952, Jorge VI murió en la cama, a los 56 años. El hombre cuya tartamudez y ataques de ira le prefiguraban como un rey imposible; el joven que lloró en los hombros de su madre cuando el destino le impuso una responsabilidad inesperada; el monarca que se granjeó el respeto de los británicos al sufrir junto a ellos, en Londres, el bombardeo alemán de la II Guerra Mundial, había dispuesto que su primogénita, Isabel, tuviera la preparación constitucional para ser la reina que él nunca pudo tener. No solo aprendió de tutores particulares como el rector del prestigioso y elitista colegio de Eton, Henry Marten, los usos y costumbres parlamentarios de Gran Bretaña —como comprobaron con asombro varios de los primeros ministros con quienes despachó—, sino que memorizó de principio a fin la biblia a la que también se aferraron su abuelo, Jorge V, y su padre, para entender el difuso pero trascendental papel de la corona británica: The English Constitution (La Constitución Inglesa), el ensayo escrito por Walter Bagehot, legendario director del semanario The Economist. Defendía Bagehot que la Constitución —no escrita— de Inglaterra (en 1860 todo lo británico era inglés, y todo lo inglés, británico) tenía dos ramas: la solemne y la eficaz. Al Gobierno, al Parlamento y a la Administración correspondía la segunda. A la monarquía, “que simbolizaba al Estado a través de la pompa y la ceremonia”, le correspondía la primera.

Isabel II accedió al trono lejos del Reino Unido. Se enteró en Kenia de la muerte de su padre. Realizaba la primera etapa de una larga gira junto a su esposo, el duque de Edimburgo, por varios países de la Commonwealth. En la noche anterior, dormían ambos sobre la copa de una gigantesca higuera en el Parque Nacional de Aberdare. “Por primera vez en la historia de la humanidad, una joven subió a un árbol como princesa y bajó al día siguiente como reina”, escribió el naturalista británico Jim Corbett, que se hospedaba por entonces en el mismo hotel.

La noticia cambió su vida, pero, a diferencia de Jorge VI, ella ya estaba preparada para su destino. “Ante todos vosotros declaro que mi vida entera, sea larga o corta, estará dedicada a vuestro servicio, y al servicio de la gran familia imperial a la que todos pertenecemos”, había dicho la princesa por radio desde Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, un 21 de abril de 1947, al cumplir 21 años. Esa “familia imperial” se ha ido disolviendo durante los años más en una comunidad cultural y sentimental de naciones que en una organización internacional con voz y peso propio. Pero ha sido sobre todo la figura de Isabel II la razón última para que países como Canadá o Australia, de naturaleza republicana, mantuvieran a la reina como su jefa de Estado.

El peso de la familia

La Casa de los Windsor ha tenido sus abundantes raciones de drama. Y entraba dentro de lo normal que el drama familiar se convirtiera en nacional. Como la abdicación de Eduardo VIII, más tarde el duque de Windsor, por su amor a la divorciada estadounidense Wallis Simpson. O el romance imposible de la princesa Margarita, hermana de la reina, con el capitán Peter Towsend, héroe de guerra. En ambos casos, Isabel II pudo poner orden de acuerdo con las rígidas reglas heredadas de la institución monárquica.

El terremoto de Lady Di empujó a la reina y al palacio de Buckingham a una dimensión desconocida: el drama ya era global, y la monarca se vio obligada a lidiar con un concepto hasta entonces desconocido para ella: la cultura popular. Fue el 24 de noviembre de 1992, en un discurso en el que celebraba los 40 años de su ascensión al trono, cuando Isabel II definió aquel año como annus horribilis. Vistas en perspectiva, las desgracias de aquellos meses casi despiertan un sentimiento de ternura, comparadas con lo que vendría años después.

En 1992, se divorció el príncipe Andrés de su esposa, Sarah Ferguson. Treinta años después, su madre se vería obligada a pagar de su bolsillo parte de los más de 14 millones de euros que el duque de York tuvo que desembolsar para poner fin al oprobio de una acusación de abusar sexualmente de una menor. En 1992 también se airearon a través de libros o filtraciones a la prensa las infidelidades de Diana de Gales y de Carlos de Inglaterra. Cinco años después, la muerte de Lady Di puso en jaque todo el mundo construido alrededor de Isabel II. La isla de Mauricio eligió en 1992 abandonar la Commonwealth y convertirse en República. Veintidós años después, Escocia llevó hasta el precipicio, con un referéndum de independencia, al Reino Unido. Y dos años más tarde, el Brexit hundió al país en una crisis de identidad de la que apenas ha comenzado a recuperarse.

Isabel II estuvo presente en todos esos momentos. Discreta, a la hora de afrontar las desgracias familiares. Neutral, frente a la amenaza de fragmentación de su reino. “Espero que los votantes piensen cuidadosamente en su futuro”, se limitó a decir antes de que los escoceses se pronunciaran. Dice mucho sobre el respeto a su figura el hecho de que la propuesta de independencia del Partido Nacional Escocés de Nicola Sturgeon contemplara desde el primer momento que Isabel II continuara siendo la reina del nuevo país.

Su verdadera prueba de fuego no fueron ni las sucesivas crisis económicas que le tocó afrontar, desde su papel institucional, ni las guerras, ni el malestar social de los años setenta, ni el terrorismo del conflicto norirlandés. Su momento más delicado fue la muerte de Lady Di, cuando la voluntad de mantener en la esfera privada el duelo familiar —y su evidente escaso apego hacia la “princesa del pueblo”— chocó de bruces con un sentimiento popular de dolor que rozó la histeria, y culpó sin matices al palacio de Buckingham del desdichado final de quien hubiera podido ser ella misma reina.

El proceso de despertar y de redención de Isabel II quedó inmortalizado en la memoria de todos los que vieron The Queen (La Reina), la magistral película de Stephen Frears con la también magistral interpretación de Helen Mirren. Aquel momento en que la reina decidió finalmente regresar desde Balmoral (Escocia) a Londres, y recorrer a pie el manto de flores que miles de ciudadanos habían dejado frente a la verja del palacio de Buckingham, ha permanecido en la historia como el instante en que Isabel II se reconcilió con un pueblo que no renegaba de ella, sino que esperaba un mínimo gesto para perdonarla.

La Reina Isabel II y su esposo, Felipe de Edimburgo, observan los miles de ramos de flores depositados por ciudadanos en el exterior del palacio de Buckingham, en memoria de Diana de Gales, fallecida en accidente de tráfico, en una imagen del 5 de septiembre de 1997.

La Reina Isabel II y su esposo, Felipe de Edimburgo, observan los miles de ramos de flores depositados por ciudadanos en el exterior del palacio de Buckingham, en memoria de Diana de Gales, fallecida en accidente de tráfico, en una imagen del 5 de septiembre de 1997.

Lo contó Robert Lacey en su libro Monarquía: La Vida y Reinado de Isabel II: “Vestida de negro, mientras recorría la larga fila de ciudadanos dolientes, una niña de 11 años le ofreció cinco rosas rojas. ‘¿Quieres que las coloque junto a las otras?’, preguntó la reina. ‘No, majestad. Son para usted”, replicó la pequeña. “Escuchamos cómo la gente comenzaba tímidamente a aplaudir’, recordó uno de los ayudantes de palacio. ‘Y recuerdo que pensé: ¡buuf!, todo sigue en orden”.

Isabel II tuvo la virtud, a medida que avanzaba su reinado, de transmitir a los británicos, con su mera presencia, con su cumplimiento estricto del papel que le correspondía, esa sensación de que “todo estaba bien”. Aunque no lo estuviera. Sobre todo, porque no siempre supo gestionar correctamente los desmanes de los miembros de su familia. O no siempre le correspondieron sus descendientes con el respeto debido.

Aguantó hasta que resultó inaguantable la sórdida amistad de su hijo Andrés —el favorito, según han afirmado durante décadas los medios británicos— con el millonario pederasta estadounidense Jeffrey Epstein. Y solo decidió despojarle de títulos y honores, y apartarlo de la vida pública, cuando su proximidad se convirtió en un peligro para la institución. O decidió también despojar de rango y privilegios a su nieto Enrique cuando desde la distancia estadounidense emprendió una campaña de acusaciones de abuso y de supuesto racismo contra su esposa, Meghan Markle.

Ni una palabra de la reina en uno u otro caso. No existe ni una entrevista de la monarca durante 70 años de reinado. Las concedió su esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo, fallecido el 9 de abril de 2021. Las dieron sus hijos Carlos o Andrés. Las han dado sus nietos, Guillermo o Enrique.

Isabel II fue a la vez un libro abierto y un misterio. Simple en sus aficiones: la naturaleza, la caza, y sobre todo los caballos. Simple en sus rutinas: terminó cada día de su vida con una breve anotación en un diario de lo realizado durante la jornada, pero, salvo que la historia arroje una sorpresa, sin grandes reflexiones ni juicios de valor sobre aquello de lo que escribía.

Fue uno de los actores principales del gran teatro del mundo, representando el papel que de ella esperaban miles de millones de espectadores. Recibió a 12 presidentes de Estados Unidos, a centenares de dignatarios internacionales, y se reunió con cuatro Papas. La cabeza de la Iglesia anglicana, que rezaba cada noche antes de acostarse y era una creyente devota, vio evolucionar con los tiempos la doctrina que comandaba al aceptar divorcios, o consagrar mujeres y homosexuales.

La reina y sus primeros ministros

La primera vez que Isabel II encargó la formación de un Gobierno en su nombre a un primer ministro más joven que ella fue en 1997. Era el laborista Tony Blair. Cuando accedió al trono, en 1952, no habían nacido ni la recién nombrada primera ministra Liz Truss, ni Boris Johnson, ni David Cameron ni el propio Blair.

Si la joven reina admiró y escuchó con humildad los consejos de Winston Churchill, con los años, fue ella la que pudo aconsejar desde su propia experiencia a muchos políticos víctimas de ese mal tan propio de la profesión, el adanismo. La creencia de que la historia comienza con ellos.

Aunque la mayoría de ellos dieron a la monarca el papel que le correspondía. Anthony Eden compartió con ella los planes secretos de aquella catástrofe que supuso en 1956 la invasión del canal de Suez. Y Margaret Thatcher la mantuvo al tanto de la guerra de las Malvinas contra Argentina.

El papel de la reina fue en todo momento el de expresar sus dudas o preocupaciones a través de preguntas, y para la historia ha quedado la convicción generalizada de que a Blair, en alguna de las audiencias previas a la invasión de Irak, le preguntaría si no merecía la pena dar algo más de tiempo a la iniciativa y buscar el respaldo de la ONU que nunca se obtuvo.

La pandemia y la muerte de Felipe

El reinado de Isabel II fue la imagen constante de una pareja cómplice e inseparable. Felipe de Edimburgo fue la única persona capaz de cantar a la reina las verdades del barquero, y de arrancarle en público la mayor de las sonrisas. “Ha sido, simplemente, mi fuerza y mi apoyo durante todos estos años (…) y tengo con él una deuda mucho mayor de la que nunca me reclamará, o de la que nunca nadie sabrá”, dijo de su esposo en 1997, al cumplir sus bodas de oro.

Cuando el 17 de abril de 2021 los británicos vieron a su reina sola, de negro, embozada en una mascarilla, velando el féretro del duque de Edimburgo en la capilla del castillo de Windsor, muchos percibieron el fin de una era. Por entonces, Isabel II llevaba más de un año confinada en ese castillo, junto a su esposo. Su agenda pública se había reducido drásticamente, y la incrementada presencia en primera línea de Carlos de Inglaterra, su hijo y heredero, o del príncipe Guillermo (segundo en la línea de sucesión) y su esposa, Kate Middleton, hacía pensar que la monarca iba entregando poco a poco el testigo a otra generación.

Pero la pandemia concluyó, e Isabel II fue incrementando su actividad oficial a medida que se acercaba la gran celebración del Jubileo de Platino, en 2022. La promesa de servicio a sus ciudadanos hasta el final de sus días, que realizó en su 21º cumpleaños, llevaba implícita la idea de que un monarca británico solo abandona el trono cuando fallece. Los últimos años de la reina estuvieron plagados de rumores sobre su retirada de la vida pública y la decisión de dar vía libre al reinado de su hijo Carlos. Nunca se confirmaron.

La descripción más cariñosa, y probablemente la más cercana al sentimiento y percepción general de su reina que tuvieron muchos británicos, la escribió el profesor de Política e Historia, Ben Pimlott, el autor de la biografía más equilibrada y honesta de Isabel II: “Siempre fue la niña pequeña en el palacio enorme, con su nariz aplastada contra el cristal de la ventana. Le gustaba pensar, y quizá acertó, que muchos de sus súbditos veían en ella a alguien muy parecido a ellos: prosaica, nada pretenciosa, la clase de persona que, en palabras de uno de sus admiradores, recorre la casa para ir apagando las luces que los niños se dejaron encendidas”.

Chef de raíces oaxaqueñas busca premio “Trayectoria Mx por el Extranjero”

Oaxaca.- La chef Ruth Noemí Silveria Arévalo, con raíces oaxaqueñas, fue nominada por “Cocineros Mx por el mundo” para conseguir el galardón “Trayectoria Mx por el Extranjero”.

Ella nació en Mérida, Yucatán, en 1975 su padre es originario de esa entidad y su madre es originaria de Oaxaca, por lo cual lleva las raíces de las dos principales gastronomías con que cuenta México.

Es egresada de la Universidad del Claustro de Sor Juana, ciudad de México, y terminó en el 2001 su licenciatura en Gastronomía.

La revista de “Cocineros Mx por el mundo” organiza este certamen que tiene como objetivo dar a conocer nuestra cultura a través de la gastronomía. 

Es la primera revista dedicada especialmente a la gastronomía mexicana en el extranjero, en colaboración con distribuidores mexicanos en más de 20 países. Para poder votar por Ruth Noemí Silveria Arévalo, hay que ingresar al enlace:

Los votantes tienen que crear una cuenta para poder votar (esto permite que el voto sea legal y que solo se cuente una sola vez), ellos tienen la posibilidad de aceptar o no recibir la Newsletter.

Una vez registrados, buscar en la parte de arriba o en las tres rayitas en la categoría como Ruth Noemí Silveria: “Chef con Trayectoria Mx por El Extranjero” y se le da like al corazón azul.

LARGA TRAYECTORIA

La yucateca-oaxaqueña empezó a trabajar para el hotel Presidente Intercontinental en Polanco, Ciudad de México, ayudando a la inauguración del Au pied de cochon.

Noemí Silveria aceptó un intercambio entre Francia y México para el grupo Les Frères Blancs. 

Es así como llegó el 9 de septiembre del 2001 a París a trabajar al restaurante Au Pied Cochon, dos días después sucedió el atentado al World Trade Center. 

Normalmente venía por un año, pero sus jefes nunca la dejaron regresar a México, gracias al trabajo incansable que ella dio a cambio de esta super oportunidad y a si sus ofertas de trabajo se fueron multiplicando.

Sus amigos en Francia la conocen como Noemi Silveria pues a ella no le gusta como pronuncian Ruth con un acento gutural francés.

En el 2004 decidió asociarse al restaurante A la mexicaine, a unos pasos del museo Georges Pompidou. Dos años después aprovechó la oportunidad para hacer una formación de Management Hôtel- Restaurant para poder dirigir equipos. 

Lo suyo es el liderazgo, la dirección de grandes restaurantes. Es el objetivo que se fijó al tomar la responsabilidad del restaurante Le Café de L’Horloge en el Museo d’Orsay.

En el 2011 le ofrecieron ser directora adjunta de cinco restaurantes en el museo del Louvre. 

Mamá de un bebé de un año decidió dedicarle más tiempo a su familia y es ahí que decidió aceptar el puesto de directora de un restaurante de empresas en las torres gemelas de La Société Général en La Défense. Mil 1600 cubiertos entre 11am y 3pm, es ahí en donde puso a prueba todos los conocimientos que había adquirido a lo largo de su carrera profesional.

En 2015 se convirtió en mamá por segunda ocasión y decidió dar un giro a su vida para poder dedicarle tiempo a su familia, haciendo en octubre del 2015 un CAP petite enfance. Seguido de varias formaciones para poder aprender lo más posible de su nuevo empleo.

Se dio cuenta que en Francia los niños que nacen con un handicap las familias tienen muchos problemas para encontrar gente capacitada para poder confiar la educación de esos bebés. 

Es por eso que decidió hacer varias formaciones complementarias para poder crear platillos para niños con intolerancias alimentarias (SEIPA), Lenguaje de signos en francés para bebés (LSF), Cómo reconocer, identificar y trabajar un un bebé con un handicap?, Derechos y deberes de un niño.

Sus padres siempre le dicen que, vida solo hay una y que siempre se tiene que dar lo mejor de sí misma para poder cambiar las cosas. Primero hay que aprender a conocerse para después poder aceptarse con todas sus limitaciones y sacar provecho de eso. Una mujer emprendedora y versátil que no teme los nuevos retos. 

En el 2017 gracias a su bella amiga Grethel descubre la venta directa de productos de bienestar y retoma el gusto por las ventas, el cual despierta en ella el maravilloso camino al desarrollo personal.

Tratando de ayudar a otras mujeres a salir de la soledad con el confinamiento en marzo del 2020 se vuelve fundadora del grupo privado de Tabletas de chocolate organizando conferencias, talleres, pláticas, clases online, apoyando a mujeres profesionistas con universos diferentes a darse a conocer y a impulsar nuevos talentos y ayudarlas a pasar al lado de las conferencia en línea y dando ella misma clases de cocina. 

En 2021 Noemí Silveria se lanza en un proyecto nuevo y es el de Mexsa y ahora Maisons Amaïté, ofreciendo servicios de catering y de chef a domicilio para sus eventos privados o profesionales, menús del chef o sobre medida. 

¿Su especialidad? Cocina de fusión entre la comida oaxaqueña y la yucateca y los productos del mundo. Una síntesis de su experiencia culinaria mexicana y la tradición francesa. Su promesa: hacer viajar a sus invitados, alejarlos de su vida cotidiana y animar sus recepciones.

Narra que el Lieu Commun es un restaurante asociativo en donde la idea inicial era crear un restaurante orgánico eco-responsable que ofreciera una oferta vegetariana. Luego, discutiendo con las personas interesadas en el proyecto, nació la idea de convertirlo en un verdadero lugar de vida, con múltiples actividades. 

“Cuando los dueños me propusieron hacer una cocina variada, rica en sabores me dije, hay muchos platillos mexicanos sin carne que pueden ser adaptados a todos los clientes del restaurante que les gustan los sabores exóticos”. 

“La idea me sedujo pues me dan la libertad de cocinar lo que yo quiera (el sueño de un chef) tanto tradicional como fusión mexicana. Esos son los menús que ustedes encontrarán al medio día todos los días el menú cambia”. 

Detalla también que lo que le gustó es que puede organizar eventos extraordinarios, cómo los Brunches mexicanos, los miércoles d’ateliers en español y los lunes de taco “Con carne”. 

“Trabajo con productos de excelente calidad y eso me llena de dicha. Así que las espero con los brazos abiertos a esta nueva aventura”, dice la chef oaxaqueña-yucateca.

 

Miles de rusos despiden a Gorbachov, último líder de la Unión Soviética: “Nos dio la libertad”

EL PAÍS

JAVIER G. CUESTA

Moscú – 03 SEPT 2022 – Una enorme fila avanzaba silenciosa este sábado junto al teatro Bolshói, no muy lejos del monumento alzado a Karl Marx con la inscripción “¡Proletarios del mundo, uníos!”. Eran unos pocos miles de rusos e iban a dar su último adiós al estadista con el que llegó a su fin la Unión Soviética y que falleció en Moscú el martes. El funeral de Mijaíl Gorbachov (Stávropol, 1931) no ha tenido rango de Estado. No lo ha querido el Kremlin, inmerso ahora en una guerra indirecta con Occidente en los campos de batalla de Ucrania. Para los presentes, hubiera sido contradictorio. Por un lado, fue Gorbachov quien tendió los puentes para dejar atrás la Guerra Fría. Por otro, todo el mundo repetía una máxima: “Nos trajo la libertad”.

“Todo cambia en esta vida. Pensábamos que la Unión Soviética sería eterna, y cayó”, contaba a este diario una mujer de mediana edad, Olga Tiamakova. “La perestroika (la apertura introducida por Gorbachov en los ochenta) coincidió con mi juventud, con mis hijos, y solo pensaba en que viviríamos con democracia. Significaba esperanza, esperanza de que Rusia sería un país democrático”, subrayaba en la fría mañana rusa de septiembre a punto de entrar en la Sala de Columnas de la Casa de Sindicatos de Moscú. Allí fue expuesto al público el féretro con los restos mortales del último mandatario soviético, antes de ser enterrado en el cementerio Novodévichy, en la tumba en la que yace desde 1999 su esposa, Raisa Gorbachov, fallecida a causa de una leucemia.

Al acto no acudió Vladímir Putin. La excusa oficial del Kremlin es que el presidente ruso no podía asistir este sábado “por agenda de trabajo”, por lo que el jueves hizo una breve visita al hospital donde falleció Gorbachov. Entre las pocas personalidades destacadas que sí hicieron acto de presencia figuraron el expresidente Dmitri Medvédev, que ostenta actualmente la vicepresidencia del Consejo de Seguridad ruso; y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, aunque el portavoz de Putin aclaró posteriormente que no mantendría ningún encuentro con el mandatario centroeuropeo. En plena guerra de Ucrania, la representación de otros países del bloque comunitario corrió a cargo de sus embajadores.

En la cola, como un ciudadano más, aguardaba el primer ministro de Economía de la Rusia postsoviética, Andréi Necháyev. “Lo más importante que nos dio Mijaíl Serguéievich [Gorbachov] es la libertad. Libertad en distintos sentidos. Libertad de expresión, libertad de movimiento. Tuvimos las primeras elecciones libres. Nos dio la oportunidad de vivir sin la demagogia que caracterizaba al sistema soviético”, destacó quien asumiera las riendas de la política económica con Boris Yeltsin en 1992, pocos meses después de que este se subiera a un tanque en pleno golpe de la cúpula del Partido Comunista y del KGB contra Gorbachov.

“Se le puede culpar de los fallos en sus enormes reformas económicas, pero de todas formas, mi generación consideraba acabados los tiempos soviéticos”, añadía Necháyev, quien lamentó que Occidente no apoyase al país en los noventa, “no de palabra, sino como hizo con Polonia con un Plan Marshall”. “Si hubiera habido una ayuda real, estaríamos hoy en una nación diferente”, recalcó Necháyev ya en la entrada al velatorio de un hombre al que Rusia debía “unas relaciones nuevas y normales” con el mundo. “Con él se puso fin a una Guerra Fría que yo pienso absolutamente que Rusia perdió”, sentenció.

La gran mayoría de los rusos que se acercaron al velatorio habían vivido los tiempos soviéticos. No obstante, también había jóvenes que no llegaron a vivir la perestroika. “Nací en el año 2000, cuando llegó Putin. Solo he tenido a Putin. De Gorbachov sé lo que me cuentan mi abuela, mi madre… y tengo una opinión positiva”, afirmaba un joven de larga melena y que había comenzado a aprender español, Emil Vladi. Hoy, España, como el resto de Europa, es un “país inamistoso” para Rusia.

“(El Kremlin) no le ha concedido un funeral de Estado porque el Gobierno tiene una política totalmente contraria a la suya. Vamos contra Occidente, hay que luchar contra Occidente, por lo que Gorbachov queda mal para la propaganda. Esta idea viene de lejos, de que Rusia es un país excepcional que debe estar fuera de Europa”, opina Vladi. Este joven recalca que la política económica de Gorbachov fracasó, pero ello no significa que fuera por culpa de la libertad que lograron los rusos.

“Como la mejora llegó con Putin, la gente piensa erróneamente que el totalitarismo y la dictadura son la vida normal, y que la libertad, la libertad de medios de Occidente… es lo malo, pero ambas cosas no están asociadas”, advertía en la cola.

Aunque las personas que acudieron este sábado coincidían en que la disolución de la URSS provocó una enorme crisis económica, algunos achacaban el problema al sucesor de Gorbachov, Boris Yeltsin. “Pienso que la crisis la provocó en su mayor parte Yeltsin. Gorbachov era un hombre bueno y muchos tomaron decisiones incorrectas a sus espaldas. Nací en 1980 y tengo una impresión positiva de su presidencia”, señala Dmitri Matróshov, quien acudió con un ramo al velatorio. Dentro, un mar de flores yacía a los pies del ataúd.

La muerte de Gorbachov ha coincidido en el tiempo con la eliminación de Memorial, un movimiento que nació al calor del aperturismo de Gorbachov en los ochenta para sacar a la luz los crímenes cometidos bajo la Unión Soviética. Este cristalizó en una gran organización no gubernamental con varias filiales, que durante tres décadas investigó la represión soviética y otras atrocidades, no ya del pasado, sino actuales. Un tribunal dictó en diciembre de 2021 el cierre de esa fundación incómoda para el Kremlin. El motivo que arguyeron las autoridades es que no habían añadido en cada entrada en Internet que la institución había sido declarada “agente extranjero”.

Sin sangre

Uno de los defensores de derechos humanos de Memorial, Alexánder Cherkasov, también hacía cola para despedir a Gorbachov. “Estoy muy agradecido por lo que hizo, buscó desmontar el sistema soviético sin derramar mucha sangre”, afirmó a EL PAÍS, antes de llegar al primero de varios puntos de control policiales.

“Lo cierto es que durante el periodo en que estuvo al mando, el nivel de violencia estatal fue muy inferior al que hubo literalmente tras dejar el poder. En 1992 empezó la guerra civil de Tayikistán. También pasó lo mismo en Osetia del Sur, en Chechenia…” recuerda Cherkasov. Este militante de derechos humanos responde a la pregunta de si Gorbachov merecía un funeral de Estado asegurando que la organización de las exequias “ha sido una revancha” pero destaca el homenaje que han dado los rusos al líder soviético que abrió la puerta al final de la Guerra Fría.

Irina Virgánskaya, la hija de Gorbachov, se despedía de su padre este sábado en el cementerio Novodévichy de Moscú.

Irina Virgánskaya, la hija de Gorbachov, se despedía de su padre este sábado en el cementerio Novodévichy de Moscú.

POOL (REUTERS)

Un poco más adelante, una pareja mayor avanzaba cogidos del brazo. “Con la guerra de Ucrania de fondo, solo podemos estarle agradecidos de que con él no hubiera olor a guerra. Hizo una política que excluía la guerra”, dice el hombre, Boris Kudashkin, antiguo periodista del periódico Rossía, fundado en 1991. “Si no hubiera habido traidores a su alrededor, hoy viviríamos en buena relación con Europa, con América… con todos. No habría tanta gente que apoyase ahora la así llamada operación especial”, lamenta en alusión a la denominación impuesta por Rusia para aludir al conflicto en Ucrania.

“Nos dio la libertad. El acceso a la prensa libre, dejamos de leer a través del Samisdat (la prensa clandestina en tiempos soviéticos), nos llegó literatura, y pudimos hablar por fin libremente”, hacía hincapié a su vez Valentina Manújina. “Conseguimos tener acceso a archivos que hasta entonces estaban cerrados”, destacó esta mujer en una cola donde faltaban opositores como Vladímir-Kara Murza e Ilia Yashín. Ambos políticos acudieron a apoyar a Memorial durante el juicio por su cierre, pero se encuentran en prisión preventiva a la espera de una condena de varios años de cárcel por criticar la ofensiva sobre Ucrania.

Gorbachov es una figura muy controvertida en Rusia, y el Kremlin ha marcado una gran distancia con él, hasta casi la ruptura, aunque su figura histórica y las libertades a las que abrió la puerta en el país tienen mucho peso. El propio Putin califica la disolución de la Unión Soviética como “la mayor tragedia geopolítica del siglo XX”. Una parte significativa de la población considera la perestroika (la transición a la economía de mercado desde el sistema comunista) y la glasnost (la transparencia de las instituciones estatales) como un gran fracaso.

Murió Mijaíl Gorbachov, último líder de la URSS

Grupo REFORMA

Moscú, Rusia(30 agosto 2022). Mijaíl Gorbachov, ex líder de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), murió este martes a los 91 años, informaron agencias de noticias rusas.

Gorbachov falleció de una enfermedad “grave y prolongada”, informó la agencia de noticias rusa RIA, citando a funcionarios del hospital, sin dar más detalles.

Fue el último líder de la URSS, aunque no pudo evitar su disolución, y recibió el Premio Nobel de la Paz en 1990 por prevenir conflictos durante la Guerra Fría entre el bloque soviético y el bloque capitalista.

Se convirtió en líder de la URSS en 1985 y trató de implementar políticas al interior de la unión comunista para sacarla del estancamiento económico.

Su reforma conocida como la perestroika planteaba una apertura en la economía soviética, hasta entonces centralizada y basada en la planificación e intervención estatal. La historiografía señala a la perestroika como uno de los detonantes de la caída de la URSS, que entonces también enfrentaba conflicto étnicos y se le sumaron problemas económicos al implementar las reformas

Otra reforma que trató de impulsar fue la llamada glasnot impulsar la transparencia en la burocracia soviética, que por entonces era tachada de opaca y corrupta, y permitió las críticas al Partido gobernante y al Estado, algo hasta entonces impensable. También ayudó a reducir la represión.

Gorbachov no pudo evitar la caída de la URSS

Cuando las protestas a favor de la democracia se propagaron por las naciones del bloque soviético de la Europa del Este comunista en 1989, se abstuvo de utilizar la fuerza, como habían hecho sus predecesores en el Kremlin, que enviaron tanques para aplastar los levantamientos en Hungría en 1956 y en Checoslovaquia en 1968.

Las protestas avivaron las aspiraciones de autonomía en las 15 repúblicas de la Unión Soviética, que se desintegraron en los dos años siguientes de forma caótica.

Gorbachov luchó en vano por evitar ese colapso.

Al convertirse en secretario general del Partido Comunista Soviético en 1985, con sólo 54 años, se propuso revitalizar el sistema introduciendo libertades políticas y económicas limitadas, pero sus reformas se salieron de control.

Muchos rusos nunca perdonaron a Gorbachov por las turbulencias que desataron sus reformas, y consideraron que la subsiguiente caída de su nivel de vida era un precio demasiado alto a pagar por la democracia.

Tras visitar a Gorbachov en el hospital el 30 de junio, el economista liberal Ruslan Grinberg declaró al medio de comunicación de las fuerzas armadas Zvezda: “Nos dio toda la libertad, pero no sabemos qué hacer con ella”.

Con información de Reuters

La mitad de las muertes por cáncer en el mundo se deben a factores de riesgo evitables

EL PAÍS SALUD Y BIENESTAR

JESSICA MOUZO

18 AGO 2022 -Algunos de los causantes del cáncer tienen nombre y apellidos. No todos, pero buena parte de ellos, sí. Nombre, apellidos y remedio. Porque son evitables, como ya recordaba en 2017 el oncólogo Josep Tabernero en una entrevista a EL PAÍS: “Cambiando los hábitos, ya se podrían reducir el 40% de los tumores”. Y no iba mal encaminado. Un estudio internacional publicado este jueves en la revista The Lancet dibuja el impacto real de estos carcinógenos: casi la mitad de las muertes por cáncer que se produjeron en el mundo en 2019 (4,45 millones), se deben a factores de riesgo evitables, como el tabaco, el alcohol, la obesidad, la polución, las dietas poco saludables o la exposición laboral a elementos nocivos como el amianto, entre otros. Hace unos meses, otro oncólogo, el francés Thierry Philip, apuntaba en la diana del gran enemigo: “Si los europeos menores de 20 años dejasen mañana de fumar, la mortalidad por cáncer se reduciría a la mitad en 50 años”.

Los investigadores revisaron los datos del estudio de carga global de enfermedades, lesiones y factores de riesgo (GBD, por sus siglas en inglés), que analiza 369 causas de muerte y discapacidad y 87 factores de riesgo para 204 países y territorios. En concreto, se centraron en estudiar el impacto de 34 factores de riesgo en las muertes y la mala salud de 23 tipos de cáncer y encontraron que, efectivamente, estos factores de riesgo explican el 44,4% de las muertes por cáncer en el mundo. Más en hombres que en mujeres: la mitad de todas las muertes masculinas por cáncer y más de un tercio de los decesos derivados de procesos oncológicos en ellas tienen como punto de partida estos elementos potencialmente prevenibles.

Thierry Philip: “Si los europeos menores de 20 años dejasen mañana de fumar, la mortalidad por cáncer se reduciría a la mitad en 50 años”

Hay factores de riesgo ambientales, como la polución; comportamentales, como fumar, beber alcohol o practicar sexo no seguro; y metabólicos, como los altos índices de masa corporal o niveles elevados de glucosa en sangre. Pero en el punto de mira está, especialmente, el tabaco, que azuza la aparición de hasta 16 tipos de cáncer. Es el factor de riesgo más determinante, a años luz del segundo, el alcohol, y del tercero, los altos índices de masa corporal, que se asocian con el sobrepeso y la obesidad. Para ver el impacto de cada uno de ellos, los investigadores usaron el indicador de años de vida ajustados por discapacidad (DALY, por sus siglas en inglés), que mide la carga de enfermedad global y expresa los años perdidos debido a enfermedad, discapacidad o muerte prematura. La tasa de DALY estandarizada por edad para el tabaco era de 677,3 años perdidos por 100.000 habitantes/año, mientras que la tasa para el alcohol era de 155 y para los índices altos de masa corporal, 134.

)

Los investigadores encontraron también diferencias entre hombres y mujeres: ellos están más expuestos a esos factores de riesgo y la carga de la enfermedad se traduce en más años perdidos debido a la enfermedad, discapacidad o muerte prematura que provoca el cáncer. Hubo disparidad en los DALY atribuidos a fumar y consumo de alcohol, mucho mayores en hombres, “lo que podría deberse a una mayor exposición a estos factores de riesgo conductuales entre los hombres que entre las mujeres”, explican los autores. Asimismo, los años de vida ajustados por discapacidad atribuibles a carcinógenos en el trabajo también fueron más elevados en ellos, lo que podría indicar, añaden los investigadores, “que los hombres son más propensos que las mujeres a ser empleados en lugares de trabajo con mayor riesgo de exposición a carcinógenos”.

Auge de riesgos metabólicos

A pesar de que estos factores de riesgo son viejos conocidos de los oncólogos y de la ciudadanía, la investigación alerta de que las muertes asociadas a estos factores prevenibles han aumentado un 20% en la última década. Y aunque el tabaco sigue a la cabeza como el gran espoleador del cáncer, los riesgos metabólicos representaron el mayor aumento porcentual en las muertes por cáncer y la mala salud, con un incremento de las muertes del 34,7 %.

El peso de los factores metabólicos crece a la par que los índices de obesidad y sobrepeso, que se han disparado en los últimos 20 años: según el repositorio de datos Our World in Data, el exceso de grasa ha pasado de ser el causante de dos millones de muertes en 1990 a alcanzar los cinco millones en 2019. La comunidad científica ha alertado, además, de que las dietas poco saludables y el sedentarismo que inducen a la obesidad siguen al alza y los niveles de sobrepeso también, en adultos y en niños. Una investigación del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) de Barcelona concluyó en 2019 que ocho de cada 10 hombres y el 55% de las mujeres tendrán sobrepeso u obesidad en 2030.

La situación, por países, es muy variable. Pero la carga de enfermedad más elevada está en los estados más desarrollados. A pesar de disponer de más acceso al diagnóstico, los mejores tratamientos y tasas de supervivencia más elevada, tiene todo el sentido que la carga de esta enfermedad recaiga sobre los países ricos, explica Esteve Fernández, director de Epidemiología, Prevención y Control del Cáncer del Instituto Catalán de Oncología: “El cáncer es una enfermedad crónica propia de los países desarrollados y es hacia donde van los países en desarrollo. A medida que crece un país, evoluciona de un patrón de enfermedades infecciosas a un patrón de enfermedades crónicas”.

Precisamente, apunta la investigación, los países de medios o bajos ingresos están en plena “transición epidemiológica”: si bien en 2019 el peso de los años de vida perdidos atribuibles a los factores de riesgo del cáncer solía aumentar en los países ricos, al ver la evolución de la última década, esas tasas de DALY cayeron en los territorios más desarrollados y los valores aumentaron en los países de medios-bajos ingresos. “El aumento de la carga de cáncer atribuible al riesgo metabólico podría ser el resultado de que estos países experimenten una transición epidemiológica en la que las mejoras en el estado de desarrollo a nivel de país están relacionadas con el aumento de los niveles de obesidad”, sopesan los investigadores en el artículo.

En el mapa que dibuja el peso de los factores de riesgo en la carga de enfermedad y los años perdidos debido a los tumores, España está a mitad de camino de los peores y los mejores en todos los indicadores. En el medio, explica César Rodríguez, vicepresidente de la Sociedad Española de Oncología Médica: “No estamos a la cabeza de nada, pero estamos segundos de todo. Incluso en factores metabólicos, por ejemplo, como la obesidad o el sobrepeso. El mito de la dieta mediterránea está muy bien, pero hay países mejor que nosotros. Parece que estamos adoptando costumbres y hábitos que se semejan a países que están peor que nosotros”.

La ratio de DALY ajustada por edad para los factores ambientales y ocupacionales, como la exposición a la polución o a carcinógenos como el amianto, el cadmio o el cromo, está disparada en China y casi toda Europa (excepto España, Portugal, Irlanda y algunos países del centro del continente). La ratio de DALY para los factores comportamentales, como el tabaco, el alcohol o las dietas no saludables, están bajas en los países escandinavos, mientras que en el este de Europa y Argentina, por ejemplo, se muestran en los umbrales más elevados; España, Francia, Italia, Reino Unido y Norteamérica están justo detrás de los niveles más altos. El peso de los riesgos metabólicos, por su parte, se muestra con más dureza en Estados Unidos, parte de América Latina, Reino Unido y el este de Europa.

Muertes evitables

Rodríguez asegura que el estudio es “de mucha calidad”: “Y nos viene a decir de forma indirecta cuáles son las muertes evitables. El 45% de las muertes por cáncer dependen de factores de riesgo que podríamos modificar y, por tanto, evitar”. La otra mitad de decesos, añade Rodríguez, se apunta a otras causas: desde hereditarias, hasta otros factores de riesgo no prevenibles, como el envejecimiento, o variables aún por conocer. De hecho, los propios investigadores señalan en el artículo que, entre sus limitaciones, aparte de la propia recogida de datos, que es más o menos compleja según el país, está que los factores de riesgo incluidos en el estudio “se basan en el conocimiento actual de los factores de riesgo de cáncer, pero a medida que se amplía el conocimiento, puede haber factores de riesgo adicionales importantes para incorporar” a otras actualizaciones del GBD, apuntan. “Además, existen factores de riesgo conocidos para el cáncer, como la exposición a la luz solar (es decir, radiación ultravioleta) y agentes infecciosos, como Helicobacter pylori, que no están incluidos en el estudio GBD”, añaden.

Los investigadores señalan la necesidad de “más compromiso político” para alentar políticas de salud para prevenir el cáncer. “A nivel mundial, ha habido un progreso sustancial en la reducción de la exposición a tabaco que se puede vincular a esfuerzos de prevención nacionales e internacionales coordinados. Las intervenciones a través de políticas tributarias y regulatorias para el tabaquismo, incluidas políticas libres de humo, aumento de los impuestos al tabaco y prohibiciones publicitarias (…) ha desempeñado un papel importante en estos esfuerzos. Se han recomendado esfuerzos similares, incluidos impuestos y prohibiciones publicitarias, para ayudar a reducir el uso nocivo del alcohol”, apuntan.

Fernández asegura que todavía queda mucho recorrido para seguir ganando espacios y vidas al tabaco. “Su impacto es entre cuatro y cinco veces más elevado que el resto de factores. Lo triste es que no hagamos nada y lo peor es que sabes qué políticas funcionan, pero los gobiernos no las implementas. Hay una brecha entre lo que sabemos que funciona y lo que se pone en práctica: la legislación de espacios sin humos va bien porque protege a los no fumadores y hace que los fumadores se lo piensen. También sabemos que subir el precio disminuye la compra de tabaco y controlar la publicidad o hacer el empaquetado genérico. Son medidas baratas”, defiende el experto, que también propone incrementar los impuestos a las bebidas azucaradas o quitar máquinas expendedoras con productos poco saludables de las escuelas.

Por tuits, dan 34 años de prisión a alumna en Arabia Saudita

AP/REFORMA

Dubai, Emiratos Arabes Unidos(18 agosto 2022).- Un tribunal saudí condenó a Salma al-Shehab, estudiante de doctorado, a 34 años en prisión. Se le acusa de difundir rumores y retuitear a disidentes, según documentos judiciales obtenidos el jueves, decisión que ha suscitado una creciente condena mundial.

Activistas y abogados consideran que la sentencia contra Al-Shehab, madre de dos hijos e investigadora en la Universidad de Leeds, en Gran Bretaña, es escandalosa incluso para los estándares de justicia saudíes.

Hasta ahora no reconocido por el reino, el fallo se produce en medio de la represión del Príncipe heredero Mohammed bin Salman contra la disidencia, incluso cuando su gobierno concedió a las mujeres el derecho a conducir y otras nuevas libertades en la nación islámica ultraconservadora.

Al-Shehab fue detenida durante unas vacaciones familiares el 15 de enero de 2021, apenas unos días antes de que tuviera previsto regresar a Reino Unido, según Freedom Initiative, grupo de derechos humanos con sede en Washington.

Al-Shehab dijo a los jueces que había estado encarcelada durante más de 285 días antes de que su caso fuera remitido al tribunal, según los documentos legales obtenidos por The Associated Press.

La Freedom Initiative describe a Al-Shehab como integrante de la minoría musulmana chií de Arabia Saudita, que lleva mucho tiempo quejándose de sufrir una discriminación sistemática en el reino gobernado por los suníes.

“Arabia Saudita se ha jactado ante el mundo de que está mejorando los derechos de las mujeres y creando una reforma legal, pero no cabe duda de que, con esta abominable sentencia, la situación no hace más que empeorar”, declaró Bethany al-Haidari, responsable del caso saudí del grupo.

Desde que subió al poder en 2017, el Príncipe Mohamed ha acelerado los esfuerzos para diversificar la economía del reino, alejándola del petróleo, con proyectos turísticos de gran envergadura, el más reciente de los cuales es la creación de los edificios más largos del mundo, que se extenderían por más de 160 kilómetros en el desierto, pero también se ha enfrentado a las críticas por sus detenciones de quienes no se alinean, incluidos disidentes y activistas, pero también príncipes y empresarios.

Los jueces acusaron a Al-Shehab de alterar el orden público y desestabilizar el tejido social, afirmaciones que se derivan de su actividad en las redes sociales, según una hoja de cargos oficial.

Alegaron que al-Shehab seguía y retuiteaba cuentas disidentes en Twitter y la acusaron de transmitir rumores falsos.

El tribunal penal especializado dictó la inusualmente dura condena de 34 años de prisión, en virtud de las leyes saudíes de lucha contra el terrorismo y la ciberdelincuencia, a la que seguirá una prohibición de viajar de 34 años.

La decisión se produjo a principios de este mes, cuando Al-Shehab recurrió su condena inicial de seis años.

“La pena (de seis años) de prisión impuesta a la acusada era menor en vista de sus delitos”, dijo un Fiscal del Estado al tribunal de apelación.

“Pido que se modifique la sentencia a la luz de su apoyo a quienes intentan causar desorden y desestabilizar a la sociedad, como lo demuestra el hecho de que siga y retuitee cuentas (de Twitter)”.

El Gobierno saudí en Riad, así como sus embajadas en Washington y Londres, no respondieron a una solicitud de comentarios.

La Universidad de Leeds confirmó que Al-Shehab estaba en su último año de estudios de doctorado en la Facultad de Medicina.

“Estamos profundamente preocupados al conocer este reciente acontecimiento en el caso de Salma y estamos buscando asesoramiento sobre si hay algo que podamos hacer para apoyarla”, declaró la universidad.

El escritor Salman Rushdie, apuñalado en el cuello mientras daba una conferencia en Nueva York

EL PAÍS

MARÍA ANTONIA SÁNCHEZ-VALLEJO

Nueva York – 12 AGO 2022. El escritor y ensayista británico de origen indio Salman Rushdie, autor de Los versos satánicos (1988) y condenado a muerte por el régimen islámico iraní en 1989 por blasfemo, ha sido atacado este viernes cuando iba a dar una conferencia sobre la libertad en la creación artística en el condado de Chautauqua, una localidad de cerca de 140.000 habitantes al oeste del Estado de Nueva York. Las primeras imágenes del suceso que han aparecido en redes sociales muestran a Rushdie en el suelo, siendo atendido por los asistentes y los servicios de emergencias. La policía ha anunciado en un comunicado que el escritor ha sufrido, aparentemente, un apuñalamiento en el cuello y que ha sido trasladado al hospital en helicóptero. Por el momento se ignora en qué estado se encuentra y la gravedad de las heridas. El agresor ha sido detenido.

Un reportero de la agencia Associated Press ha presenciado cómo un hombre irrumpía en el escenario de la Institución Chautauqua y comenzaba, según su descripción, “a golpear o apuñalar” a Rushdie cuando este se encontraba en el escenario. El escritor ha caído al suelo y el hombre ha sido inmediatamente inmovilizado.

El libro de Rushdie Los versos satánicos está prohibido en Irán desde 1988, ya que muchos musulmanes lo consideran una blasfemia. Un año después, el 14 de febrero de 1989, el difunto líder de Irán, el ayatolá Ruhollah Jomeini, emitió una fetua, o edicto, que pedía la muerte de Rushdie. El régimen teocrático iraní también ofreció una recompensa de más de tres millones de dólares a cualquiera que matase al escritor, nacido en Bombay (Mumbai) en 1947 en el seno de una acomodada familia. Formado en el Reino Unido, recibió el título de sir en 2007 y vive desde el año 2000 en EE UU.

Hace tiempo que el Gobierno de Irán marcó distancias del decreto de Jomeini, pero el sentimiento anti-Rushdie persistió. En 2012, una fundación religiosa semioficial elevó la recompensa por Rushdie de 2,8 millones de dólares a 3,3 millones de dólares.

Rushdie, escritor en lengua inglesa y eterno aspirante al Nobel de Literatura, minimizó entonces esa amenaza y dijo que “no había evidencia” de que las personas estuvieran interesadas en la recompensa. Ese año, Rushdie publicó un libro de memorias, Joseph Anton, sobre la fetua.

El autor, de 75 años, logró fama internacional con la novela Hijos de la medianoche, publicada en 1980, que le valió al año siguiente el Premio Booker, el más prestigioso del Reino Unido. El libro provocó controversia en la India por supuestos comentarios despectivos hacia la entonces primera ministra del país, Indira Gandhi.

De imaginación desbordante, Rushdie, epígono del gran R. K. Narayan, es la figura más célebre de la plétora de escritores indios contemporáneos que utilizan el inglés como lengua literaria (y que son legión, desde coetáneos suyos como los grandes Vikram Seth o Rohinton Mistry a los más jóvenes Anita Desai y Amit Chaudhuri, seguidos por la generación más reciente de la exitosa Arundhati Roy y Arun Desai). Su estilo ha sido comparado con el realismo mágico de Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes. Él mismo ha reconocido en numerosas ocasiones sus importantes vínculos con la literatura latinoamericana, pero también bebe de la rica tradición oral india, que hunde sus raíces en las grandes epopeyas fundacionales. Su mezcla de realismo mágico y ficción histórica hace de sus novelas, más que una narración al uso, una cosmovisión, herencia cultural de la vasta cosmogonía del hinduismo. Sus textos combinan la sátira, la fantasía y la alegoría política. En la década de los ochenta se inició también como articulista y ensayista. Entre su obra de no ficción destaca el volumen de ensayos Los lenguajes de la verdad: ensayos 2003-2020, con varias referencias a la enfermedad y sus metáforas, en la línea de la ensayista estadounidense Susan Sontag.

Su último libro se titula Quijote, de 2020, una relectura de la obra de Cervantes que el autor adapta a la situación que vivía en ese momento Estados Unidos bajo el Gobierno de Donald Trump. Sobre esta obra, Rushdie declaró en una entrevista con EL PAÍS: “Cuando se celebró el cuarto centenario de las muertes de Cervantes y Shakespeare [2016], releí el Quijote y vi cómo surgían en mi cabeza pícaros a los que puse el nombre de los personajes inmortales de Cervantes. Para mí, esta novela es un poco lo que fue Hijos de la medianoche: una especie de compendio de todo lo que quiero ser y decir como artista”.

La efervescente personalidad de Rushdie, su fama internacional, le han convertido en uno de los personajes más célebres de los cenáculos artísticos, a un lado y otro del Atlántico. Sus peripecias personales, como su agitada vida sentimental -en 2007 se divorció de su cuarta esposa, una conocida modelo india-, han hecho las delicias de los medios, como integrante de esa aristocracia literaria en la que también militan el británico Martin Amis, otro escritor habitual de la prensa rosa, y, más discretamente, Julian Barnes.

Anuncia WhatsApp nuevas funciones de privacidad

REFORMA

Emmanuel León

Cd. de México (09 agosto 2022).- Meta anunció que llegarán tres nuevas funciones de privacidad en WhatsApp este mes que le darán más control a los usuarios sobre lo que otras personas pueden ver.

“Seguiremos construyendo nuevas formas de proteger tus mensajes y mantenerlos tan privados y seguros como las conversaciones cara a cara”, indicó Zuckerberg.

Entre las nuevas características que llegarán pronto se encuentra la posibilidad salir de los chats en grupo sin notificar a los que se encuentran en él, por lo que esa leyenda de ‘x persona ha abandonado el grupo’ se irá, aunque el administrador sí se enterará.

También se incluirá pronto la capacidad de controlar quién puede ver cuando estás en línea, función que ya había sido anunciada por la compañía hace unos meses.

Finalmente, no se podrán hacer capturas de pantalla a mensajes que sean enviados para ver una sola vez, de acuerdo con los detalles que informó WhatsApp a través de Twitter.

Tiempos de cambios

En los últimos meses Meta ha anunciado una serie de cambios en sus plataformas con el fin de conectar mejor con los usuarios.

Facebook por ejemplo actualizó su interfaz y creó ‘Inicio’ y ‘Feeds’ (fuentes). El primero mostrará publicaciones recomendadas por el algoritmo, mientras que en el segundo aparecerán las de los amigos del perfil.

En Instagram, por su parte, Meta busca darle un impulso a los videos cortos, popularizados por TikTok, con el apartado Reels, pero tuvo que dar marcha atrás por las quejas de usuarias como Kylie Jenner y Kim Kardashian.

Revelan fotos de documentos de Trump en inodoro

Grupo REFORMA

Washington DC, Estados Unidos(08 agosto 2022). Medios estadounidenses revelaron este lunes imágenes inéditas de dos ocasiones en las que el ex Presidente Donald Trump arrojó documentos al inodoro de la Casa Blanca.

Las fotos están incluidas en el nuevo libro “Confidence Men”, de la reportera de The New York Times Maggie Haberman. La cadena CNN y el portal Axios replicaron las imágenes.

A inicios de febrero, surgió por primera vez el reporte de que el ex Mandatario tenía la costumbre de lanzar los documentos por el excusado, una práctica ilegal.

“El personal de la Casa Blanca encontraba periódicamente el inodoro atascado (y luego hallaba) fajos de papel impreso aglomerado y húmedo (…) ya sea notas o algún otro papel que creen que él había tirado por el inodoro”, dijo en ese momento Habberman a la cadena CNN.

La ley de documentos presidenciales ordena conservar los documentos de un Presidente y su personal en los archivos. El Mandatario saliente es responsable de entregarlos a los Archivos Nacionales al cabo de su mandato.

Las imágenes reveladas este lunes muestran hojas con notas escritas a mano con plumón y pluma.

Tras dejar la Casa Blanca, Trump se llevó a su residencia unas 15 cajas con documentos, otra práctica ilegal, por lo que los Archivos Nacionales tuvieron que ir a recuperarlas.

Según los funcionarios de los Archivos, el ex Mandatario también tenía la costumbre de destruir en pedazos los documentos, lo que obligaba a su personal a reconstruir las hojas con cinta adhesiva.

China inicia las mayores maniobras militares de su historia en torno a Taiwán tras el viaje de Pelosi

EL PAÍS

INMA BONET BAILÉN

Pekín – 04 AGO 2022 -El ejército chino ha comenzado este jueves unas maniobras militares sin precedentes alrededor de Taiwán, unos ejercicios con fuego real que se prolongarán hasta el domingo y que, según el Ministerio de Defensa de la isla, equivalen a un “bloqueo marítimo y aéreo”. La demostración de fuerza por parte del Ejército Popular de Liberación tiene lugar un día después de la controvertida visita a Taipéi de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi. Su estancia en la isla, que funciona de facto como un Estado independiente y que Pekín considera parte inalienable de su territorio, duró apenas 24 horas, pero bastó para indignar al gigante asiático, que ha advertido al G-7 de que responderá “ante cualquier violación de su soberanía”.

En respuesta a este viaje que, para China, alienta lo que considera veleidades secesionistas del Ejecutivo taiwanés, Pekín inició simulacros con fuego real en las aguas en torno a Taiwán alrededor de las 12.00 de este jueves (las 6.00 de la mañana en la España peninsular). El ejército chino ha lanzado incluso misiles balísticos cerca de las islas Matsu, en aguas taiwanesas, según el Ministerio de Defensa de la isla. Estos ejercicios militares incluyen el cierre del espacio marítimo y aéreo en seis zonas alrededor de Taiwán. Una de ellas está situada a solo 20 kilómetros de la costa de Kaohsiung, la principal ciudad del sur de la isla. Taipéi asegura que monitorea de cerca los ejercicios y que sus fuerzas se preparan para un conflicto, pero que no lo busca. Las autoridades taiwanesas cifran en 11 los misiles balísticos Dongfeng lanzados por las Fuerzas Armadas chinas desde aguas cercanas a la isla autogobernada. El Ministerio de Defensa de Japón, por su parte, ha denunciado que cinco misiles balísticos disparados por China cayeron en aguas de su Zona Económica Exclusiva, por lo que Tokio ha presentado una queja diplomática a Pekín.

¿Por qué la visita de Nancy Pelosi a Taiwán asusta al mundo? Las claves del conflicto que enfrenta a China con EE UU

Desde el gobernante Partido Progresista Democrático de Taiwán han condenado estos simulacros, que han calificado de “irresponsables” e “ilegítimos” por realizarse en las vías navegables y rutas aéreas internacionales más transitadas de la región. El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha formulado, por su parte, el deseo de que China “no fabrique una crisis o busque un pretexto para incrementar su agresiva actividad militar” a raíz de la visita de Pelosi, afirmó Blinken en una reunión con representantes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Phnom Penh, la capital de Camboya.

El G-7 y la Unión Europea han condenado también en un comunicado conjunto las maniobras. “No hay justificación en usar una visita como pretexto para una actividad militar agresiva”, asegura el texto. El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, ha reproducido esa misma cita en un tuit en el que se expresa a su vez la “preocupación” de la UE y del G-7.

El portavoz de la misión china ante la Unión Europea, Zhang Ming, ha instado a Estados Unidos a ser responsable de sus actos. “Taiwán forma parte del territorio chino y entrometerse en sus asuntos es una violación de su soberanía”, ha declarado Ming en una nota. “Cualquier acción que viole la soberanía y la integridad territorial de China obtendrá respuesta”, ha añadido.

Taiwán no es una región administrativa especial de China, como Hong Kong y Macao, sino que funciona como un Estado de facto. Los taiwaneses eligen democráticamente a su Gobierno, cuentan con su propia Constitución y con un ejército con unos 300.000 efectivos. Para China, la isla es solo una provincia “rebelde” con un Ejecutivo “ilegítimo”. Las relaciones diplomáticas del gigante asiático con el resto de los países se basan en el principio de una sola China; es decir, China no hay más que una, y esta incluye a Taiwán.

El diario chino Global Times, propiedad del Partido Comunista y de línea editorial nacionalista, ha reconocido, citando a analistas militares, que los ejercicios “no tienen precedentes” y que por primera vez sobrevolarán Taiwán misiles. La Oficina de Asuntos de Taiwán —agencia administrativa que responde ante el Consejo de Estado chino— ha expresado este jueves que las diferencias entre la parte continental y la isla son “asuntos internos de China”, y ha defendido que las maniobras son “un castigo a las fuerzas independentistas y externas”. Pekín defiende estos ejercicios, así como otras maniobras realizadas los últimos días alrededor de Taiwán, como “justos y necesarios”, y culpa a Estados Unidos y sus aliados de la escalada.

La reacción de Taiwán

Taipéi asegura que monitorea de cerca los ejercicios y que sus fuerzas se preparan para un conflicto, pero que no lo busca. “El Ministerio de Defensa Nacional sostiene que mantendrá el principio de prepararse para la guerra sin buscar la guerra, con la actitud de no escalar el conflicto ni causar disputas”, asegura el Gobierno taiwanés en un comunicado. Por su parte, Yu Chien-chang, alto funcionario del Ministerio de Defensa de Taiwán, considera que las maniobras “equivalen a un bloqueo aéreo y marítimo”: “Se solapan con nuestras aguas territoriales y nuestro espacio aéreo, y violan gravemente nuestra soberanía”, explica.

El Ministerio de Transporte taiwanés ha asegurado que los barcos que lleguen a o salgan de Taiwán tendrán que sortear las zonas en las que el ejército chino está realizando sus prácticas, una situación que, de prolongarse en el tiempo, podría tener un impacto en las comunicaciones de la isla. Según medios locales, los simulacros chinos han afectado a 18 rutas aéreas internacionales de la isla y más de 900 vuelos se han visto obligados a modificar su ruta.

Ante la reciente escalada, Taipéi asegura que sus Fuerzas Armadas están monitoreando de cerca la situación en el estrecho y en las islas periféricas, y que todas sus tropas están llevando a cabo entrenamientos diarios. Las autoridades militares avisan de que el ejército continuará reforzando su nivel de alerta y reaccionará a la “situación enemiga” de manera apropiada. Defensa también ha informado de que el miércoles Taiwán registró la entrada de 27 aviones militares chinos en su autodefinida Zona de Identificación de Defensa Aérea, por lo que su ejército activó una patrulla aérea de combate, emitió advertencias por radio y desplegó sistemas de defensa por misiles para monitorear los aparatos chinos. Además, unas horas después de que Pelosi volara hacia Corea del Sur (la cuarta parada de su gira por Asia-Pacífico), las fuerzas taiwanesas tuvieron que disparar bengalas a las 21.00 y las 22.00, hora local, para ahuyentar un dron militar chino que sobrevolaba las inmediaciones de las islas Kinmen (también conocidas como Quemoy).

El Ministerio de Defensa taiwanés también ha comunicado que su página web sufrió el miércoles por la noche un ciberataque desde el extranjero y perdió la conexión a internet de manera temporal. Lo mismo ocurrió a varias páginas gubernamentales, incluida la de la Oficina Presidencial, mientras Pelosi volaba el martes en dirección a Taipéi.

Nancy Pelosi desafía las amenazas chinas con su llegada a Taiwán

EL PAÍS

INMA BONET BAILÉNIKER SEISDEDOS

Pekín / Washington – 02 AGO 2022. Nancy Pelosi ha hecho caso omiso a las amenazas de China y a los consejos del propio Gobierno estadounidense. La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha cumplido con su plan inicial y ha aterrizado este martes en Taiwán pasadas las 22.40 (hora local, las 16.40 de la España peninsular). La visita, que no fue anunciada formalmente y forma parte de su gira iniciada el lunes por Asia-Pacífico, enfurecerá a Pekín y empeorará las ya muy deterioradas relaciones entre las dos principales potencias mundiales.

“La visita de nuestra delegación honra el compromiso inquebrantable de EE UU con la vibrante democracia taiwanesa”, ha tuiteado la política demócrata pocos minutos después de aterrizar. “La solidaridad americana con los 23 millones de taiwaneses es más importante hoy que nunca, en un momento en el que el mundo se divide entre la autocracia y la democracia”, ha agregado. En un artículo publicado en The Washington Post durante su aterrizaje, Pelosi afeó a China su papel en Hong Kong y en Tíbet, así como “el genocidio de la minoría uigur”. “Con este viaje, honramos nuestro compromiso con la democracia: reafirmamos que las libertades de Taiwán, y de todas las democracias, deben respetarse”.

Ambas orillas del estrecho de Formosa han visto cómo aumentaban los efectivos desplegados ante la llegada de Pelosi a la isla. La agencia estatal Xinhua ha anunciado que Pekín llevará a cabo ejercicios militares con fuego real en las inmediaciones de toda la isla, del 4 al 7 de agosto. El Ministerio de Defensa, por su parte, ha expresado que el Ejército Popular de Liberación está “en alerta máxima” y responderá con “una serie de operaciones militares selectivas para defender la soberanía nacional”. Según la agencia AFP, durante el martes se produjeron una veintena de incursiones aéreas chinas en Taiwán.

Ante el aumento de la presencia militar del gigante asiático en las inmediaciones de Taiwán, el Ministerio de Defensa taiwanés ha advertido de que enviará refuerzos a la línea divisoria del estrecho de Formosa para disuadir las “amenazas enemigas”. La isla ha elevado también su nivel de alerta militar. Según medios taiwaneses, varios buques ―un destructor de misiles y una fragata― están desde el lunes cerca de sus aguas. Los dos portaaviones de la Armada china —el Liaoning y el Shandong—se encuentran también navegando en aguas del mar del Sur de China, según el diario oficialista Global Times.

El Ministerio de Exteriores chino ha condenado la visita en un extenso comunicado, por enviar “un mensaje erróneo sobre la independencia de Taiwán a las fuerzas separatistas”. “Solo hay una China en el mundo, y Taiwán es parte inalienable de ella. Y el único Gobierno legítimo es el de la República Popular China”, añade el texto. El país enfatiza que el culpable del aumento de las tensiones y los desafíos en el estrecho son las autoridades taiwanesas y estadounidenses por “cambiar constantemente el statu quo”. “Completar la reunificación de la patria es una aspiración común de los 1.400 millones de chinos y un deber de todos los hijos chinos.”

Las redes sociales de la nación más poblada del planeta están plagadas de mensajes nacionalistas. Este martes, circulan en ellas infinidad de vídeos y fotos de vehículos del Ejército chino que están siendo trasladados a la ciudad meridional de Xiamen, situada a unos 300 kilómetros frente a Taiwán, y donde se ubica una base militar.

En Washington, John Kirby, coordinador de Comunicaciones del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, ha reiterado este martes el mensaje oficial que Estados Unidos viene repitiendo estos días, después de que el jueves pasado Biden y Xi mantuvieran una llamada telefónica con la tensión del viaje de Pelosi de fondo. Kirby entró en directo en las cadenas de noticias más importantes para subrayar que la visita “no supone ninguna violación o problemas de soberanía”. En la CNN se reafirmó en el apoyo de “la política de una sola China”. En gran medida, el empecinamiento de Pelosi ha aguado un día grande en la política exterior de la Administración de Biden. Hoy tocaba celebrar el exitoso ataque que acabó en Kabul durante el fin de semana con el terrorista más buscado, el líder de Al Qaeda Ayman Al Zawahiri, en lugar de hablar sobre el avispero de las relaciones con China.

Un grupo de 25 legisladores de ambos partidos, con Mitch McConnell, líder republicano en el Senado, a la cabeza, ha demostrado desde el Capitolio su apoyo a la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes, la segunda en su puesto en hacerlo desde 1997, cuando el republicano Newt Gingrich viajó a Taiwán. Entonces, las autoridades chinas, que estaban listas para dar la bienvenida a Hong Kong después de 157 años de Gobierno británico, optaron por tragarse su enfado.

MÁS INFORMACIÓN

Vídeo | Así influye la guerra de Ucrania en una posible invasión china de Taiwán

Para recibir a la delegación de congresistas se ha proyectado en la fachada del Taipei 101, el edificio más alto de Taiwán, el mensaje en chino y en inglés “Presidenta Pelosi, bienvenida a Taiwán. Gracias. TW quiere a EE UU”, según ha retransmitido en directo la cadena de televisión TVBS.

La política demócrata, con fama de ingobernable y conocida por su dureza ante el régimen chino, se reunirá en la mañana del miércoles con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, un encuentro que no desean los líderes chinos. Por la tarde, la legisladora de 82 años planea reunirse con un grupo de activistas muy crítico con el historial de China en materia de derechos humanos.

Simpatizantes de Nancy Pelosi sostienen carteles de bienvenida a la presidenta frente al hotel donde se hospedará, este martes.

Simpatizantes de Nancy Pelosi sostienen carteles de bienvenida a la presidenta frente al hotel donde se hospedará, este martes.

CHIANGYING-YING (AP)

El Ministerio de Defensa taiwanés ha asegurado en un comunicado estar al tanto de todas las actividades militares en las inmediaciones del territorio. Asimismo, han expresado que cuentan con la “determinación, capacidad y confianza” para garantizar la seguridad nacional de Taiwán. Según informa la agencia oficial de noticias CNA, la isla ha aumentado su nivel de alerta para el combate hasta el jueves al mediodía, y las autoridades no descartan declarar una “emergencia” en los próximos días, “dependiendo del nivel de amenaza que suponga el Ejército chino”. El aeropuerto internacional Taoyuan de Taipéi aumentó también este martes su nivel de seguridad después de recibir una amenaza de bomba, informó CNA.

Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EE UU, con el ministro de Asuntos Exteriores de Taiwán, Joseph Wu, a su llegada este martes al aeropuerto de Songshan en Taipéi (Taiwán).

Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EE UU, con el ministro de Asuntos Exteriores de Taiwán, Joseph Wu, a su llegada este martes al aeropuerto de Songshan en Taipéi (Taiwán).

TAIWAN MINISTRY OF FOREIGN AFFAI (EFE)

Una portavoz del Ministerio de Exteriores de China ha enfatizado que el actual escenario de tensión se debe única y exclusivamente a las acciones de Estados Unidos: “El mundo puede apreciar claramente que Estados Unidos está provocando con el fin de aumentar la tensión en el estrecho de Taiwán”. El propio presidente chino, Xi Jinping, alertó el jueves a su homólogo estadounidense, Joe Biden, en una llamada telefónica, de que el viaje de Pelosi equivaldría a “jugar con fuego”.

¿Puede China invadir Taiwán?

A la pregunta de si la respuesta de China incluirá medidas diplomáticas o militares, la portavoz se limitó a decir que “la parte estadounidense definitivamente asumirá la responsabilidad y pagará el precio por dañar la soberanía y los intereses de seguridad de China”. El Ministerio de Defensa chino ya expresó la semana pasada, incluso antes de la conversación entre los dos mandatarios, que el Ejército Popular de Liberación “no se quedará de brazos cruzados” si se produce la visita.

Las relaciones diplomáticas entre China y el resto de los países se basan en el principio de Una Sola China, expresión que implica que solo existe una China y que esta incluye Taiwán, donde se refugiaron las tropas nacionalistas después de ser derrotadas en la guerra civil por el ejército comunista en 1949. Una de las grandes preocupaciones de Pekín es que el viaje de Pelosi genere un efecto dominó que abra la puerta a otros líderes mundiales a visitar Taiwán, lo que se entiende como una muestra de apoyo a la independencia de la isla. China ya ha obtenido, sin embargo, la “solidaridad absoluta” de Rusia. En su rueda de prensa diaria, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, definió como una “pura provocación” la posible visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos a Taiwán.

El primer ministro taiwanés, Su Tseng-chang, expresó este martes que la isla “da una cálida bienvenida” a todos los invitados extranjeros y que “organizaría todos los preparativos” necesarios. El Consejo de Agricultura de Taiwán ha anunciado que China ha detenido temporalmente las importaciones de más de un centenar de productos de múltiples empresas de alimentación taiwanesas, una medida que se interpreta como la primera represalia por la publicitada visita.

El avión de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense despegó esta mañana de Kuala Lumpur, la capital de Malasia, la segunda parada de su itinerario, después de visitar Singapur. Oficialmente, también irá a Corea del Sur y Japón. La veterana legisladora es conocida por su firme postura contra el Partido Comunista de China: en 1991, Pelosi desplegó una pancarta en la plaza de Tiananmén de Pekín para conmemorar a las víctimas de la masacre, dos años después de que se produjese. Además, se ha reunido con disidentes chinos y con el Dalai Lama, el líder espiritual tibetano en el exilio, y ha expresado su apoyo a las protestas a favor de la democracia en Hong Kong.

Los 53 de San Antonio: Las vidas perdidas en Texas

EL PAÍS


ELÍAS CAMHAJIALEJANDRO SANTOS CID

México – 31 JUL 2022 -Dos niños de la etnia quiché de Guatemala que dejaron atrás la escuela y la miseria. Una economista y un publicista de Honduras que no encontraban oportunidades. Un joven albañil de México que iba a ser padre por primera vez y que lo intentó todo para llegar a Estados Unidos. Fueron 53 vidas las que se apagaron, literalmente, en el interior de un tráiler abandonado a las afueras de San Antonio, Texas, el pasado 27 de junio: 26 mexicanos, 21 guatemaltecos y seis hondureños que murieron por golpes de calor, deshidratación y asfixia.

Detrás de la frialdad de las cifras y de los saldos oficiales, las historias de vida de los 53 fallecidos —al igual que las de los 14 que sobrevivieron—, cuando se las mira de cerca, en conjunto, componen un mosaico de marginación, callejones sin salida y la pérdida de casi toda esperanza, salvo una: escapar. A un mes de la mayor tragedia migratoria en la historia de Estados Unidos, EL PAÍS reúne las piezas de un rompecabezas que revela un fenómeno incontenible, entre los detonantes de siempre —la pobreza, la violencia, las crisis climáticas— y los que han llevado la desesperación de quienes migran a niveles que no se habían visto: la pandemia, el colapso de las vías legales y la persecución de las autoridades, que han disparado las redes clandestinas del tráfico de personas.

EL PAÍS ha reconstruido las vidas de los 53 migrantes fallecidos a partir de entrevistas a sus familiares, información corroborada por las autoridades, el seguimiento que han hecho otros medios y publicaciones en redes sociales. Pulse en las fotografías para conocer sus historias.

Julio López López

Miriam Elizabeth Ramirez García

Jozué Díaz Gallardo

Marco Antonio Velasco

Javier Flores López

Mariano Santiago Hipólito

Yair Valencia Olivares

Yovani Valencia Olivares

Misael Olivares Monterde

Pablo Ortega Álvarez

Jesús Álvarez Ortega

Marcial Trejo

José Guadalupe Narciso López Muñiz

Omar Rico Almanza

María Guadalupe Montero Serrato

Pedro Daniel Téllez González

Álvaro Enrique Ojeda Salazar

Efraín Ferrel García

Óscar Aguado Romero

José Antonio Pérez Ramírez

Mayra Beltrán Fraustro

Fernando Gallegos García

Francisco Javier Delgado Rodríguez

Gustavo Daniel Santillán Santillán

Juan Jesús Trejo Téllez

Juan Valeriano Domitilo

Alejandro Miguel Andino Caballero

Fernando José Redondo Caballero

Margie Tamara Paz Grajeda

Adela Betulia Ramírez Quezada

Jazmín Nayarith Bueso Núñez

Belkis Esmeralda Anariba

Pascual Melvin Guachiac Sipac

Juan Wilmer Tulul Tepaz

Jonny Tziquin Tzoc

Karla Verónica López España

Sebastián Och Mejía

Yeison Jiménez Abelarde

Rudy Chilel Yoc

Aracely Florentina Marroquín Coronado

Blanca Elizabeth Ramírez Crisóstomo

Juan Carlos Vásquez Morales

Nicolás Meletz Guarcax

Enrique Romeo Chávez

Denis Isaías Niz Barrios

Donis Alejandro Gálvez de León

Fidelino Mardoqueo Ramírez Sánchez

María del Pilar Ramírez Alvarado

Deisy Fermina López Ramírez

Francisco Tepaz Simaj

William Rafael Ramírez Alvarado

Celestina Carolina Ambrocio Orozco

Wilson Daimiro Ambrocio Orozco



Olga Gallegos confiaba en que todo iba a salir bien. Hace siete años, ella misma había viajado en la caja de un tráiler hasta Alabama. No sabía, sin embargo, que Fernando Gallegos, su hermano, planeaba seguir sus pasos. Desde hacía más o menos un año, a Fernando se le había metido en la cabeza irse de Estancia de Ánimas, un pequeño pueblo en el Estado mexicano Zacatecas, pero no tenía dinero para el pollero, como se llama en México y Centroamérica a quienes se dedican a los cruces clandestinos. Primero le pidió un préstamo a su sobrino Raúl, el hijo de Olga, pero el muchacho no podía ayudarlo: todavía le debía dinero a los traficantes de su propio cruce, tres años atrás.

Su hermana decidió apoyarlo, se partió el lomo cocinando en un restaurante y vendió tamales los fines de semana para darle una vía de escape a Fernando, que no veía cómo iba a labrarse un futuro para él y sus tres hijos en la huerta familiar. “Quería venir para sacar adelante a su familia”, cuenta Olga. Fernando Gallegos salió a mediados de junio con su vecino Francisco Javier Delgado y con Mayra Beltrán, una amiga que era madre soltera de dos niñas y que quería un empleo donde trabaja Olga. “Cuando me enteré fue un golpe durísimo, no sabía ni qué decir”, lamenta. “Perdí a tres personas”.

A Victorino Ramírez todavía le asaltan las dudas. Su hija, Blanca Elizabeth Ramírez Crisóstomo, estaba desesperada por irse de su aldea en el departamento de San Marcos, al oeste de Guatemala. Ya lo había intentado este mismo año. En febrero, la joven de 23 años se cansó de esperar una oportunidad como maestra rural y se lanzó a atravesar México, pero fue detenida por las autoridades migratorias. “Estuvo 30 días encerrada”, cuenta su padre. Cuando la deportaron, decidió recurrir a los polleros. Sacrificó todos sus ahorros y su familia vendió un terreno para pagar parte de los 11.000 dólares que le pedían. “Oren por nosotros, ya mero vamos a salir”, le dijo a su familia antes de abordar el tráiler. Su padre le da vueltas a las mismas preguntas. Cómo pudo convencerla de que no se fuera. Qué hubiera pasado si no la agarraban la primera vez. Cuándo volverá a ver a su hija. “Era su sueño porque aquí no hay por dónde”, dice resignado el señor Ramírez.

San Marcos, el lugar de procedencia de Blanca Elizabeth Ramírez, ha quedado especialmente marcado por la tragedia. De los 21 guatemaltecos que murieron en el tráiler de San Antonio, 13 procedían de este enclave rural en el noroeste de Guatemala. La región es de esos sitios que con el tiempo se vuelven un cúmulo de razones para emigrar: propensa a desastres como inundaciones o sequías, con empleo mal pagado y escaso más allá de la agricultura, además de hacer frontera con Chiapas, lo que históricamente ha abierto un corredor migratorio para el éxodo centroamericano. De Sololá son otras seis víctimas guatemaltecas. En ambos departamentos al menos siete de cada 10 personas viven en la pobreza. Alrededor de 1,4 millones de guatemaltecos se han visto obligados a buscarse la vida fuera del país.

“Si hubiera sabido que iba a tomar un tráiler, le habría dicho que por ahí no era, pero lo engañaron, no era lo que le habían dicho”, asegura Francisco Díaz Gallardo. Su hermano Jozué quería su revancha en Denver, donde ya había trabajado por una larga temporada en la construcción y donde lo esperaba otro hermano que vive ahí desde hace años. Después cruzó el Atlántico y decidió probar suerte en Barcelona, pero la pandemia borró cualquier posibilidad de quedarse y tuvo que regresar a trabajar como taxista en Tlahuitoltepec, una comunidad mixe en la Sierra Norte de Oaxaca, uno de los tres Estados más pobres del país, donde tres de cada 10 personas están en pobreza extrema, según datos oficiales. Después de cruzar a Texas por Laredo, de donde partió el camión con los 67 migrantes, su familia no supo más de él. Jozué Díaz Gallardo fue el primer migrante mexicano identificado en la tragedia migrante de San Antonio. “Estuvimos orando 17 días para que nos llegara el cuerpo”, recuerda Francisco. “Fue un dolor doble, por su muerte y por la espera”, dice antes de colgar el teléfono.

Marcial Trejo se pasó la vida cruzando fronteras. Para él era un recurso habitual, un arriesgado as bajo la manga cuando el trabajo empezaba a faltar en su Querétaro natal y el dinero se esfumaba. La primera vez que entró a Estados Unidos lo hizo caminando. “Me dijo que sufrió mucho, que ya no quería volver a pasar por eso”, cuenta al otro lado del teléfono su esposa, Rosa María Angélica Martínez. Ellos se conocieron hace 10 años, se enamoraron y se buscaron la vida por todo México y EE UU, allá donde salía empleo. Cuando Martínez se quedó embarazada por primera vez, se fue a EE UU a dar a luz. Así su hija, al nacer allí, podría contar con un pasaporte estadounidense. Trejo le siguió los pasos en cuanto pudo. Tuvieron tres niñas, que ahora cuentan con cuatro, seis y nueve años. “A Marcial le gustaba mucho el baloncesto y jugar con ellas”, recuerda la mujer.

El último año lo pasaron en Georgia, donde un hermano suyo le consiguió un trabajo de albañil. Su objetivo era ahorrar para una casita que se habían comprado en Jalpan, Querétaro. Un mal día tuvo un encontronazo con la policía, y entre eso y sus antecedentes —hace más de 10 años pasó una temporada en una cárcel estadounidense por un asunto de drogas— fue deportado. “Dos semanas antes de lo ocurrido me dijo que iba a buscar cómo venirse para acá a estar con nosotras, que íbamos a lograr lo que siempre habíamos querido”, relata su esposa. “Cuando me dijeron que había muerto en el tráiler me dije, ‘¿pero cómo?’, él siempre me decía que eso era bien peligroso, es la primera vez que usaba un tráiler para cruzar”, dice resignada. Su cuerpo fue enterrado en Querétaro. Su familia, sin ninguna fuente de ingreso, permanece en Estados Unidos.

La tragedia de Texas se ensañó con los más jóvenes. La media de edad de las víctimas era de 26 años. En México, el fallecido de menor edad fue Pedro Daniel Téllez González, que apenas había cumplido los 16 años. El más joven de los 53 era el guatemalteco Pascual Melvin Guachiac Sipac. Había cumplido 13 años el pasado 30 de abril. Su primo Juan Wilmer Tulul Tepaz, apenas un año mayor que él, tampoco sobrevivió.

“Ya estamos aquí de este lado en Texas. Ya llevamos tres noches y tres días, y los chavos están bien desesperados”, contaba Juan Jesús Trejo Téllez, un migrante del Estado de México, en un video enviado a su familia. “Aquí hay como 50 personas y todos amontonados”, narraba. Varias víctimas documentaron su trayecto. Casi todos cruzaron el río Bravo y atravesaron el desierto guiados por los traficantes, incluso varios aseguraron haber visto cómo otros migrantes no sobrevivieron en el camino. Los 40 hombres y las 13 mujeres que murieron llegaron a diferentes ciudades fronterizas de Texas, como Roma, McAllen y Laredo, el punto de partida del camión antes de ser hallado en San Antonio, según los relatos de los fallecidos y de los supervivientes.

En múltiples testimonios publicados en las últimas semanas, las víctimas relatan que esperaron durante días en casas de seguridad de Texas, ranchos vigilados o bodegas. Los traficantes limitaban la comunicación con sus familias, les hacían creer que podían ser rastreados por sus teléfonos y decidían cada día quiénes salían y cuándo. “No sabía que se iba a subir a un tráiler”, cuenta Daniel Delfino Marroquín, padre de Aracely Marroquín, una joven guatemalteca que falleció a los 21 años.

“La gente estaba gritando, algunos lloraban, sobre todo las mujeres pedían que se detuviera y abrieran las puertas porque el camión estaba caliente y no podían respirar”, recordaba Yenifer Cardona, una superviviente guatemalteca de 20 años, en una entrevista con la agencia AP. “Con el calor estamos aquí sude y sude”, contaba desde dentro Trejo Téllez.

Caitlyn Yates, del Centro Strauss para la Ley y la Seguridad Internacional, señala que conforme se han endurecido los operativos para frenar el tráfico de migrantes, los tráileres se han afianzado como una alternativa migratoria cada vez más común. Alrededor de uno de cada diez migrantes ha viajado en transporte de carga en algún punto de su camino hacia el norte y más del 80% eludió los controles migratorios en 2021. El tráiler de San Antonio pasó por dos retenes migratorios sin ser detenido. Texas no fue un caso aislado y el fenómeno es cada vez más común. Esta misma semana fue abandonado un tráiler en Veracruz (México) con un número estimado de 400 migrantes.

Arturo Rocha, que coordinó la respuesta de la Secretaría de Relaciones Exteriores en Texas, explica que en un principio hubo una sobrestimación de los mexicanos fallecidos porque se encontraron varias credenciales oficiales que no eran de las personas que murieron. La hipótesis más plausible es que se las dieran los traficantes para transitar por México sin ser detenidos. Yates señala que son varios los servicios que ofrecen las redes de trata de personas. En algunos casos, los traficantes proveen un “paquete de traslado completo” que incluye varios medios de transporte para cada etapa del camino, alojamientos, la oportunidad de volver a intentarlo si son arrestados en el camino o la posibilidad de pagar a plazos. El camión es solo un eslabón de una red clandestina que se extiende por miles de kilómetros y que deja alrededor de 1.000 millones de dólares al mes en ganancias.

En la opinión de Rocha, la tragedia es un reflejo de la necesidad de atender las causas de la migración en las comunidades de origen y de despejar las vías legales de migración, asilo y refugio. “Necesitamos una válvula de escape para personas que quieren trabajar legalmente”, dice el coordinador de Estrategias y Políticas Públicas para América del Norte. Las autoridades mexicanas han concluido la repatriación de los cuerpos y han empujado para que los tres supervivientes de México reciban un alivio migratorio que les permita quedarse en Estados Unidos.

Cuatro sospechosos han sido detenidos, entre ellos dos mexicanos. Juan Francisco y Juan Claudio D’Luna, padre e hijo de 48 y 24 años, están acusados de portación ilegal de armas, según el expediente abierto en Texas. Los estadounidenses Homero Zamorano Jr. y Christian Martínez están señalados directamente por transportar a los migrantes y podrían ser condenados a cadena perpetua de ser encontrados culpables.

El pasado marzo, Álvaro Enrique Ojeda, otro de los fallecidos, compartió una publicación en su Facebook que tenía algo de premonitorio: “Me encanta cuando los vatos de mi rancho se van a trabajar a Estados Unidos. Son unos chingones, no cualquiera tiene la valentía de dejar a su familia y el calor de su casa por buscar un futuro mejor, échenle muchas ganas, todo sacrificio tiene su recompensa compas”. Tres meses más tarde, él conoció el sacrificio, pero no llegó a disfrutar de la recompensa, como otras 52 víctimas. Un mes después todo es duelo, altares y memorias de los muertos. “Pasan los días y no sé si volveré a ser la misma”, dice Olga Gallegos. Por delante queda el reto de intentar seguir con su vida.