Los mexicanos cenarán más caro en Navidad, pero no sacrificarán sus platillos

EL PAÍS

DARINKA RODRÍGUEZ

México. María Guadalupe Rosas tuvo que exprimir sus recursos para poder comprar todo lo necesario para la cena de Navidad con su familia. “El pavo, este año sentí que subió mucho de precio”, cuenta y refiere que pagó 660 pesos por un ave de seis kilogramos. Esta administrativa de 44 años no está dispuesta a sacrificar ni uno solo de los platillos que consume tradicionalmente: pavo relleno, bacalao a la vizcaína y ensalada de manzana. “Es un gusto que solo podemos darnos en Navidad”, puntualiza.

Este año, los mexicanos que deseen degustar los típicos platillos navideños, deberán desembolsar una cantidad mucho mayor de dinero que en 2022, debido a que los ingredientes requeridos para estas preparaciones han tenido aumentos mucho mayores a la inflación anual en el país, que en diciembre se ubicó en 4,46%.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y del Sistema Nacional de Información de Mercados de la Secretaría de Economía, los ingredientes de platillos como romeritos con mole, pierna de cerdo, bacalao y pavo, han tenido aumentos de entre 12% y 22%, en precios ponderados en los mercados de México. En 2022, un kilogramo de bacalao salado tenía un costo de 230 pesos, mientras que en 2023 se encuentra en 300 pesos.

Aumento de precios de productos para cenas navideñas en México

Tabla con 3 columnas y 8 filas.

Producto Precio promedio 2022 Precio promedio 2023

Pavo ahumado (kilogramo) 139 122

Pierna de cerdo (kilogramo) 120 130

Bacalao seco 230 300

Camarón seco chico (kilogramo) 270 290

Espagueti (200 gramos) 24 26

Manzana golden (kilogramo) 31 42

Papa blanca (kilogramo) 30 33

Jitomate saladet (kilogramo) 32 40

*Precio en pesos mexicanos.

Fuente: INEGI, y SNIIM, precios a finales de noviembre de 2022 y 2023.

“El consumidor lo que ha hecho es adaptarse al nuevo entorno, pero no ha dejado de consumir”, dice en entrevista Francisco Luna Robles, director regional de la firma de análisis Kantar, división Worldpanel. “La combinación de mayor empleo, mayores sueldos, remesas y programas sociales ha permitido al consumidor palear el entorno actual, que está influenciado, obviamente, por los incrementos en precio, sí, pero esto ha hecho que el consumo no se caiga”, indica. De acuerdo con datos de Kantar Worldpanel, el consumo de los mexicanos crece en promedio 2% pese a que algunos productos tienen efectos inflacionarios mayores.

En ese sentido, uno de los comportamientos que ha encontrado la firma es tratar de adquirir los mismos productos en establecimientos más económicos, conocidos como establecimientos de precio. Para Lorena Pérez, acudir a otro tipo de tiendas ha sido su mejor alternativa. “Cambiar el menú creo que podría ser más caro, mejor voy a supercitos más pequeños”, dice en consulta. Así, comprar el jamón para su ensalada fría puede ser un 15% o 20% más barato que si asiste a los grandes establecimientos.

Otros escenarios son aún más catastróficos. Aunque los mexicanos no escatiman en gastos cuando se trata de celebrar, al final del mes el presupuesto sufre. De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), celebrar la cena de Navidad y Año nuevo en casa, para una familia de 10 a 15 personas, costó en 2022 7.800 pesos en promedio y en 2023 subió a 11.700 pesos, con una variación de hasta 60% en el precio de algunos alimentos. “Sin duda las fiestas decembrinas 2023 serán más caras que el diciembre pasado y eso plantea un reto, celebrar sin endeudarse, reto nada menor, pero hay que intentarlo”, dice Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC.

Pero como reza el dicho, lo bailado nadie se lo quita a los mexicanos. Luna Robles prevé que en 2024, el consumo de los mexicanos siga creciendo, aunque de manera moderada. “Esperamos que haya más reuniones en casa, más actividades en casa. Si bien siempre va a haber una actividad social fuera del hogar, creemos que va a ser más intensa la actividad social dentro del hogar por esta búsqueda de ahorros”, puntualiza.

En eso coincide la alianza de comerciantes, sobre todo en torno a fiestas o celebraciones tan significativas como la Navidad, y hacerlo en colaboración y que todos los invitados se comprometan a llevar parte de la cena. “Esto es la mejor forma de sobrellevar este gasto extraordinario en los mejores términos posibles para la economía familiar.”, finaliza la ANPEC.