Luchan por preservar lenguas indígenas

REFORMA

Israel Sánchez

Cd. de México (09 abril 2023).- Apurado en su trabajo, Pedro no se dio cuenta de en qué momento cayó la noche. Tras agarrar sus cosas y atravesar presuroso el atemorizante bosque, de pronto sintió que alguien, o algo, lo venía siguiendo.

“Un escalofrío le recorrió todo el cuerpo, y así por inercia se echó a correr. El que venía detrás de él también aceleró. El ser se reía de él dejando escuchar su respiración, casi como la de un animal.

“En un mal paso cayó. Al alzar la vista, ahí estaba aquel ser: un hombre muy alto, con un sombrero grande y una cola larga que meneaba de un lado para otro. Y no sólo eso, había algo más escalofriante tenía pezuñas en vez de pies”, narra Filemón González Pérez.

Esta historia, que con ese toque sobrenatural sirve para advertir que no hay que trabajar tan noche, es uno de los cuentos mixes que reúne en una antología Pluralidad Indígena, asociación que a partir de las letras busca frenar la perniciosa pérdida de las lenguas originarias de este País.

“Promover la literatura en pro de que no se pierdan las lenguas indígenas, las culturas”, remarca en entrevista la intérprete, traductora, narradora y poeta mixe Rosario Patricio.

“Sabemos que se están muriendo varias lenguas originarias tanto de México como de otros países. La idea es que no se pierda ninguna más. No es tampoco decir que los pueblos indígenas valen más que los hablantes del español, sino poner en claro que estas lenguas y culturas son igual que otras, y que se vea en ese nivel; que ya no estén minimizándose tanto las lenguas originarias, las culturas, porque también aportan mucho conocimiento de nuestros pares, de nuestras raíces”, agrega la presidenta del Consejo Directivo de Pluralidad Indígena.

La colección Tesoro del Jaguar, con la referida antología mixe -titulada Ap ok myatya’aky, que significa Cuentos de los abuelos- más una en náhuatl y otra en mixteco, es resultado de esta labor de la agrupación conformada en 2016. Lo mismo el libro Elle Ot, o Manantial de estrellas, que recopila relatos y poemas en diferentes lenguas.

“Estamos para compartir esos conocimientos que nos transmitieron nuestros ancestros y que nosotros estamos obligados también a difundir, a dar a conocer para que las futuras generaciones no anden en la penumbra”, enuncia, por su parte, el tesorero de la asociación, Adrián Antonio Díaz, originario de la comunidad Mixistlán de la Reforma, en Oaxaca.

Además del esfuerzo editorial, Pluralidad Indígena también ha instrumentado una estrategia educativa. En la Casa de los Escritores en Lenguas Indígenas (ELIAC) han ofrecido cursos y talleres para aprender algunas lenguas y también de creación literaria, por ejemplo, como el que inició en febrero pasado y continuará cada sábado hasta finales de junio.

A la pregunta sobre el perfil de quienes se han acercado a tales actividades, que suelen contar con ponentes hablantes de diferentes lenguas, el grupo celebra que si bien una parte suele ser de estudiantes de carreras como Lingüística y Antropología, también ha habido quien se quiere reconectar con sus raíces y hasta quien sólo ha ido por mero interés de aprender.

“Hay de todo. Incluso ahora tenemos algunos que tienen licenciatura en Química, que no tiene nada que ver y que tampoco hablan una lengua indígena, pero hubo interés en venir”, cuenta Patricio. “Y ha habido también jóvenes que sí han encontrado su identidad después de que ellos se integran con nosotros. Eso ha sido muy satisfactorio”.

“Nos estamos dando cuenta de que hay otras personas de diferentes disciplinas que se interesan en este tipo de cursos, porque comentan ellos que en su área de trabajo donde se desenvuelven llegan personas indígenas”, agrega Díaz.

Algo nuevo en el curso de este año será la implementación del aspecto teatral o escénico, con la intención de que los participantes -una veintena, la mitad de ellos hablantes de alguna lengua y la otra mitad que se comunican únicamente en español- sean capaces de hablar en público.

“Porque resulta que uno, cuando escribe, está bien, produce, crea y ya, tiene su libro, pero al rato, si es uno poeta, tiene que recitar. Y para recitar a veces nosotros no estamos acostumbrados a actuar de manera correcta, con qué voz tenemos que comunicarnos con el público, con qué gesto, cuáles son los ejercicios de respiración”, explica al respecto Martín Rodríguez, Vicepresidente del Consejo Directivo de Pluralidad Indígena.

“Eso lo integramos, aparte de lo que es la parte escénica, para que a los muchachos se les quite la timidez”, añade el también autor de un libro de cuentos y leyendas mixes: Xëëw wintsëëkë ajt nmooyëm, o Las ofrendas al sol.

Aunque por el momento el curso ya está en marcha, cada último sábado de mes -el próximo, 29 de abril- el grupo abre las puertas de Casa ELIAC (Mina 150, Col. Guerrero) al público con eventos culturales, entre lecturas, recitales y conciertos.

Pero su oferta puede extenderse a otros días de la semana, y se detalla en la página de Facebook Pluralidad Indígena Trece Raíces, en referencia a las 11 familias lingüísticas que existen en la República Mexicana, con las lenguas no reconocidas como la doceava raíz y el español la 13.

Toda actividad refrenda un mensaje: “Ni una lengua es superior a la otra”.

“(Se trata de) decirle a la gente, pues, que lo que sabemos no nos hace menos, sino que damos un valor agregado a la lengua española”, subraya Rodríguez.

Y Díaz concluye: “Aquí en la Ciudad de México conviven 56 pueblos indígenas, y pues qué mejor que seguir hablando nuestra lengua”.

‘Seguiremos luchando’

En octubre pasado, Pluralidad Indígena llevó a cabo el Encuentro de Escritores en Lenguas Originarias, de cuyas mesas de trabajo resultó una Declaratoria que hicieron llegar a instancias como la UNESCO, las secretarías de Cultura federal y capitalina, y los institutos nacionales de los Pueblos Indígenas (INPI) y de las Lenguas Indígenas (INALI).

Con la histórica persecución y subordinación que ha llevado a las lenguas originarias al borde de la extinción como telón de fondo, les exigieron, entre otras cosas, una política pública que reconozca la diversidad lingüística en condiciones de igualdad frente al español, así como que las instituciones públicas impulsen industrias culturales comunitarias y amplíen los apoyos.

Esto último, mayores apoyos, sobre todo en materia económica, resulta fundamental.

“Hacen falta recursos económicos para gestionar ante las instituciones gubernamentales y con las fundaciones nacionales y extranjeras para la edición de las obras en lenguas indígenas que contengan poesía, narrativa, la composición musical, y divulgarlas con los pueblos para que enriquezcan sus conocimientos y saberes”, se lee en el documento.

Cuestionados sobre si durante la presente Administración, que se jacta de ser la más cercana y comprometida con los pueblos y culturas originarias, ha sido mucho más fácil conseguir financiamiento, el gesto en el rostro de los miembros de Pluralidad Indígena parece decirlo todo. Pero prefieren reconocer lo que sí se ha podido obtener.

“Los proyectos que hemos ingresado, afortunadamente, han sido aprobados”, responde Díaz.

Como ejemplo está el apoyo recibido por parte del Programa de Acciones Culturales Multilingües y Comunitarias (PACMyC) para las antologías antes mencionadas o el curso-taller en turno, o el del INPI para la publicación de Las ofrendas al sol. Mientras que el encuentro de octubre pasado fue posible gracias a la colaboración con el Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI).

“Claro, la otra mitad la pusimos nosotros, con recursos humanos y todo eso”, dice Rodríguez. Poner de su propia bolsa para que varias de sus iniciativas se materialicen ha sido una constante.

“En el caso del INALI, ellos dicen que no tienen presupuesto, dicen que solamente para gasto corriente”, continúa el Vicepresidente de Pluralidad Indígena. “Pero para actividades como las que realizamos nosotros, como que se quedan cortos. Incluso lo querían fusionar con el INPI”, recuerda.

De ahí que, y sobre todo en el marco del Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas 2022-2032, proclamado por la ONU, instan a las autoridades a no desentenderse de esta responsabilidad.

“Queremos invitar a las diferentes autoridades a que no se cierren a apoyar estas causas, porque en este Decenio, pues sí, de veras que nosotros tenemos ganas de echarle los kilos, pero si nos cierran las puertas nos van a bajar los ánimos”, expresa, por su parte, Agustín Girón, artesano y vocal del Consejo Directivo de Pluralidad Indígena.

“De cualquier forma”, sostiene, “nosotros seguiremos luchando”.