Baloo, el perro terapeuta que ayuda a lomitos

EL UNIVERSAL

Arlen Pimentel

Baloo es un bulldog que se ha hecho famoso en la ciudad de Oaxaca, pues a menudo pasea por sus calles con trajes de distintos personajes, lo que lo ha convertido en una pequeña celebridad en redes sociales y en una atracción andante para propios y extraños.

Más allá de la ardilla de peluche que casi siempre lo distingue, la misma que lleva sobre el lomo como si fuera su pequeña amiga vaquera, Baloo es un perro con cualidades extraordinarias, la principal de ellas: ayudar a sus amigos caninos a resolver conductas de agresión, falta de socialización o timidez.

“Él se volvió mi compañero de trabajo por las aptitudes que yo descubrí en él a la hora de socializar y estabilizar a los perros que llegaban a los entrenamientos con diferentes problemas. Él se encargó de hacerse valer como compañero de manada y darles esa estabilidad de que no pasa nada”, explica Jorge Gerardo Trujillo Islas, etólogo, entrenador y sicólogo canino.

Baloo llegó a manos de Trujillo Islas porque sus humanos no tenían tiempo para hacerse cargo de él, por lo que decidieron donarlo; no obstante, gracias a su habilidad para estabilizar a sus congéneres en los entrenamientos, su carrera como perro terapeuta lo hizo conocido entre dueños de perros en situación de calle.

Fue así como Jorge y Baloo empezaron a trabajar con personas que adoptaron o rescataron lomitos, creando La Pandilla Pata de Perro, colectivo que se reúne todos los domingos en El Llano para ayudar a los caninos a mejorar su comportamiento y tener una mejor relación con sus amigos humanos y su entorno.

“No es necesario tener un perro de raza para poderlo entrenar, sino que todos los perros, y en especial los que estuvieron en situación de calle, son los que más necesitan nuestro apoyo como sociedad”, explica el etólogo.

El método consiste en proporcionar a los lomitos una oportunidad de socializar con otros como ellos, entrenar y, además, divertirse al aire libre.

“Mi labor pequeña es enseñarle a la gente el gran valor que tienen esos perros, y así es como creamos La Pandilla Pata de Perro, donde hemos tenido bastante aceptación de parte de la gente que nos ha visto en El Llano y van o preguntan, o gente que tiene problemas de adaptabilidad con perros que ha recogido, me contactan y los asesoro”, subraya.

Para unirse a la pandilla de Baloo, es necesario cumplir algunos requisitos. Para los amigos caninos, es necesario que tengan más de cuatro meses de edad, que hayan sido rescatados de una situación de calle, que sean mestizos o criollos, que estén esterilizados y cuenten con todas sus vacunas.

Mientras que para los humanos, es necesario que tengan la disponibilidad de asistir todos los domingos de 9:00 a 11:00 horas al parque El Llano, con un costo de 50 pesos por sesión.

Esto es necesario, explica Trujillo Islas, para que el perro entienda que si todas las semanas se comporta de acuerdo con lo que quiere el humano, “su premio a todo su buen comportamiento será llevarlo el domingo a socializar con sus congéneres, a divertirse y estar en manada de perros.

“Al final de cuentas, esto de ayudarle no es al humano, es al perro. Si tú como humano no le das importancia, el perro va a tener esos problemas de adaptabilidad”, concluye.