Sinembargo. Diversas organizaciones empresariales, organismos internacionales y expertos económicos y financieros han externado en los últimos días su preocupación por la debilidad mostrada en los últimos meses por la economía mexicana. Una de las principales razones del estancamiento y la falta de dinamismo económico que vive México actualmente, argumentan, es el freno al gasto público impuesto por el gobierno de Enrique Peña Nieto. A casi siete meses de haber llegado a la Presidencia de la República, el priista mexiquense y su equipo mantienen un subejercicio del gasto que, desde el punto de vista de los expertos, ha desacelerado el crecimiento e impide arrancar con el cambio tan cacareado en el discurso oficial. Lo peor, comentan empresarios, es que las decisiones de inversión hayan quedado relegadas por convenios políticos y, en especial, se haya priorizado el proceso electoral del próximo 7 de julio por encima de las urgencias para detonar el desarrollo en el país. Aunque dentro de las estrategias del gobierno de Peña Nieto para impulsar el crecimiento está el apoyo a las Pequeñas y Medianas Empremas (Pymes), así como el reactivar el sector de la construcción –uno de los que crean más empleos– a través de grandes obras de infraestructura, nada de esto se ha hecho realidad. Leer más...