
MÉXICO, D.F. Salvador Cabañas continúa aferrándose a la vida. Tras siete horas de operación, el delantero del América todavía no consigue la victoria... Ahora más que nunca, el balón está en su cancha.
La madrugada de este lunes, a las 05:18 horas, el goleador paraguayo recibió un disparo de arma de fuego en la cabeza, dentro del establecimiento llamado Bar Bar (ubicado en Av. Insurgentes Sur 1854, al sur de la ciudad de México), por lo que fue trasladado al Hospital Ángeles del Pedregal, donde fue intervenido quirúrgicamente durante siete horas. La esposa del delantero americanista (María Alonso) lo encontró en el suelo de los sanitarios del lugar, lleno de sangre y aún consciente. De inmediato, fue trasladado al hospital.
“Él llegó con una herida producida por arma de fuego y obviamente es un traumatismo craneoencefálico severo”, explicó Ernesto Martínez Duhart, el neurocirujano que lo operó. “Fue intervenido y, además de la lesión craneoencefálica, se le presentó un coágulo y sangrado en la cavidad del cerebro. Se le practicó una craneotomía, logramos parar el sangrado, pero aún la situación es muy grave, está sedado y necesitaremos varios días para ver en qué situación está... Todavía no podemos hablar de pronósticos ni de secuelas”.
El agresor aprovechó el momento en que el futbolista paraguayo se dirigió al baño para alcanzarlo y, en medio de los mingitorios y los inodoros, le disparó. Cabañas se desplomó, tras sufrir la herida por una bala calibre .22 o .25.
El proyectil continúa alojado en la parte posterior del cerebro. Su condición todavía es delicada, por lo que el peligro aún no ha pasado.
“Su situación es grave. Ahorita se resolvió el efecto del coágulo, se retiraron los pedazos de hueso y no sabemos qué tipos de secuelas puede tener, eso dependerá de su evolución”, reiteró el doctor Martínez Duhart. “El proyectil está en la parte posterior del cerebro. No le va a hacer daño, moverlo le hubiera hecho más. No podemos asegurar que su vida ya está fuera de riesgo, hay que esperar... No sabemos si va a responder. Es un hombre fuerte, sano”.
“Lo que se le hizo fue una incisión en forma de diadema en la cabeza, para poder realizar la craneotomía”.
Lo que estaba en manos de los doctores ya se realizó, por lo que las esperanzas se reducen a lo que Salvador pueda hacer desde su actual trinchera. Todo depende de su fuerza de voluntad, de sus ganas de seguir con vida.
“La parte médica se terminó y la quirúrgica también”, explicó Alfonso Díaz, jefe de los servicios médicos de Águilas. “Ahora, hay que tener confianza y esperanza, porque ya está en manos de Dios”.
“Hay que tener fe, porque no hay otra cosa que hacer. Él está en una situación delicada y así se debe de entender”.
La posibilidad de volver a las canchas ni siquiera es contemplada, no por ahora. Toda la energía está enfocada en que se mantenga con vida.
“En este momento, volver al futbol es secundario. Lo primero es que salve la vida y después ya se hará un recuento de las secuelas, si es que existieran”, expresa el doctor americanista.
Michel Bauer, presidente de las Águilas, se une a la petición: “Es un momento de reflexión, apoyo y de tener calma. Las próximas horas son muy importantes en la vida de Salvador y para su familia, para su mujer... Van a ser críticas”.
Miguel Ángel Mancera, procurador de justicia capitalino, detalló que el incidente no fue un asalto, sino una agresión directa. Cabañas tenía consigo todas sus pertenencias cuando fue encontrado.
Eduardo Santillán Pérez, jefe delegacional en Álvaro Obregón, donde se ubica el Bar Bar, reveló que el establecimiento no era sometido a una revisión desde hace cinco años y será clausurado, debido a vender bebidas alcohólicas después del límite permitido (tres de la madrugada).
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