Un ensayo sobre la masculinidad a partir de la relación de 100 hombres con sus penes

Intimidad, cáncer, porno o identidad son algunos de los temas tratados. La preocupación por el tamaño, también

HÉCTOR LLANOS MARTÍNEZ 
Laura Dodsworth se denomina experta en fotografiar personas. En su última publicación, Manhood: The Bare Reality (Masculinidad: la verdad al desnudo) cuenta la historia detrás de 100 penes. A partir de sus retratos en plano medio de genitales masculinos, la británica recopila también los testimonios de una enorme variedad de hombres, cuestiona los mitos en torno a ellos y desvela algunas de sus inquietudes. “Es imposible generalizar, pero si hay algo común en muchos de los entrevistados es su necesidad por entablar una conversación íntima y reveladora”, cuenta a Verne la autora. [Una de las fotografías incluidas en este artículo contiene desnudos masculinos del libro]

Fueron 100 citas con 100 hombres posando ante la cámara. “Ni uno más ni uno menos. Todo ha acabado en el libro”, cuenta Dodsworth. Este ensayo visual sobre masculinidad se compone de relatos personales. Uno de los entrevistados explica cómo afrontó perder sus dos testículos por culpa del cáncer antes de cumplir los 35, otro desvela lo que es vivir con síndrome de Asperger y un joven menciona las ideas preconcebidas que le acompañan por ser de raza negra.

El resultado de este libro de la editorial Pinter & Martin es, en cambio, un mosaico de cuestiones universales. Aborda la sexualidad desde una perspectiva masculina -con independencia de la tendencia sexual-, su relación con el poder o el hecho de ser padre o marido.

Y también si los hombres piensan a menudo en el tamaño de su pene.

La respuesta, como sospechábamos, es que se trata de una preocupación general. La fotógrafa confirma igualmente que a los hombres les cuesta hablar de sus sentimientos, pero insiste en que, al mismo tiempo, desean ser escuchados.

Dodsworth seleccionó los temas que quería tratar y buscó los testimonios a través de amigos o de asociaciones. Luego se presentó ante cada uno de ellos sin haber investigado en exceso, para preservar la espontaneidad. “Lo cierto es que a menudo ni ellos mismos sabían cuál era la historia que querían contar; se encontraban con ella a medida que iban charlando”, asegura.

Ninguno de los entrevistados muestra su cara ni da su nombre, aunque sí su edad. “Casi me rindo mientras buscaba a un párroco que quisiera hablar y posar desnudo, pero al final lo encontré”, apunta a través del correo electrónico. Él, de 39 años, le confesó: “Tengo sentimientos encontrados sobre si se debe esperar hasta el matrimonio para tener sexo. Hay una mezcla de extrañeza, decepción y vergüenza cuando se empieza a tener sexo con la pareja tras respetar esa norma”.

Teniendo en cuenta que el sexo y la relación con su propio cuerpo son dos asuntos inevitables en torno a estos retratos, la autora sí percibe diferencias generacionales en este conjunto de testimonios. “Los más jóvenes han crecido con el porno de internet, pero los mayores aseguran alegrarse de no haberlo hecho, aunque ahora lo consuman. Un chico de 20 años me llegó a contar que tuvo que dejar de verlo porque había perdido la capacidad de alcanzar el orgasmo mientras se acostaba con una mujer”, comenta.

Alguno de esos hombres describen situaciones como la demisexualidad (cuando solo se siente deseo si va unido a una conexión emocional con la otra persona), probablemente sin saber que su situación tiene un nombre. Con su testimonio, se cuestiona el prejuicio relacionado con lo masculino y el deseo sexual irracional.

En un momento en que los roles de género comienzan a difuminarse, a Dodsworth le parecía importante que estos 100 hombres contestaran preguntas hechas desde una perspectiva femenina. Era su reto después de haber publicado en 2014 un libro similar, en el que el hilo conductor eran las mujeres y el retrato recurrente el de sus pechos al desnudo.

Ningunos de los dos libros de Dodsworth pretenden imponer dogmas de género. Ella invita a que cada lector saque sus propias conclusiones a partir de los testimonios, aunque cuenta con su lectura personal: “El feminismo ha ayudado a las mujeres a redefinir la feminidad en sus propios términos y a liberarse de ciertos estereotipos. He aprendido que los hombres son encantadores, pero siguen peleando con los suyos. El camino hacia la igualdad es largo”.

Confesiones masculinas

Intimidad, cáncer, porno, identidad… Estas son algunas de los temas que se abordan en Manhood: The Bare Reality (Pinter & Martin), extraídas de entre las 100 entrevistas que ha realizado Laura Dodsworth.
– “Soy adicto y mezclar alcohol y cocaína era la única forma de mantenerme excitado. Cuando fui a rehabilitación pensé que se había acabado toda la diversión. He perseguido la idea de lo que significa ser un hombre desde que tenía 13 años. Para mí se traducía en tener una copa, droga y una chica al lado. Era el eterno adolescente” [Extracto del testimonio de un hombre de 49 años].
– “En algunos casos no puedo tener una erección. ¿Me preocupa? Más o menos. No me ocurre tanto cuando estoy en pareja y tengo una conexión emocional. Mi pene necesita una compañía amigable, abierta y que no juzgue” [Extracto del testimonio de un hombre de 33 años].
– “Si reconociéramos que el sexo no es solo gratificación, que también es comunicación, creo que seríamos más respetuosos. Creo que necesitamos poner al sexo de nuevo en su puto pedestal” [Extracto del testimonio de un hombre de 49 años].
– “Perder los dos testículos por culpa del cáncer puede parecer una maldición, pero yo lo veo como una bendición. Ha cambiado mi forma de ver la vida. Por primera vez, me preocupo por cosas importantes y siento seguridad en mí mismo” [Extracto del testimonio de un hombre de 36 años].
– “[Cuando decidí realizar mi operación de cambio de sexo] pensé: ‘¿Para qué demonios voy a pasar nueve horas de cirugía si no es para tener un pene grande?’ Así que me hice una buena faloplastia. Por supuesto, el tamaño es una de las primeras cosas por las que preguntan los hombres transexuales”[Extracto del testimonio de un hombre de 47 años].

Verne / El País

1 Comentarios

  1. es interesante saber que el hombre se enmascara , para no expresar sus sentimientos ojala fueran mas abiertos y cuando se relacionan con el sexo femenino en lugar de ir con la espada desenvainada iniciar apelaciones de amistad con futuros sentimentales conocerse para que ni uno ni otro salaren dañados

Deja un comentario

Tu correo no será publicado.


*