Salvamos bancos y banqueros

¡QUE CONSTE… LOS OLVIDADOS!

         Y  de pronto, nos damos cuenta de que la realidad es muy diferente a lo que nos dicen, pintan, platican, muestran, señalan los políticos que en todo quieren mostrar que ellos son parte de esa realidad, cuando en serio, no vemos que lo sean, al contrario, pretenden ocultarla, les da miedo, les molesta, les complica la vida y la existencia, les genera conflictos y daños en su imagen y en sus proyectos. Todos hablamos de los políticos, de los empresarios, de los corruptos, de los ricos, de los banqueros, de los narcotraficantes, de los huachicoleros, de los matones, de los sicarios, de los policías, de los funcionarios, de los rectores, de los directores de medios, de los importantes, de los que salen en las revistas del corazón o están en las revistas de modas y de la “sociedad”, los que visten a la moda, los que viajan a los centros de vacación de moda, los que salen al lado de los importantes, de los que se dicen vip, de los que viajan en primera clase, de los que traen choferes y guaruras, de los que gustan dar propinas como si fueran limosnas, de los que se escudan en sus dineros y ocultan sus babosadas y su incultura, de los que van al spa para cuidar cutis, cabellera, barba y cuerpo, de ellos y de otros muchos, nos encargamos todos los días de mostrarlos para bien o para mal, para la crítica o para la muestra, a esos que son los vip y que se pierden en la moda y son los que escurren sus temores cuando ven a los gachos, a los mugrositos, a los miembros del infeliciaje, a los del “maízperro” acercarse mostrando que son la inmensa mayoría de este país y esos, en verdad que les espantan, cuando lo único que hacen es buscar su sobrevivencia, salir adelante, luchar, pelear, preparase, capacitarse buscando realizar sus sueños y cumplir con sus compromisos para ellos y para los suyos. LOS OLVIDADOS, LOS SIN VOZ, son los que en verdad construyen en país, los que debemos rescatar a cada instante, contar sus historias que en verdad valen la pena y enterrar el dolor y el resentimiento para que se borren en la nada y se pueda construir un nuevo país con una nueva sociedad. Dejar la indiferencia para ser diferentes.
         LOS OLVIDADOS Y LOS SIN VOZ son los que todos los días construyen al país y sostienen su economía y la paz social, no son los empresarios a los que siempre nos colocan como los que proporcionan trabajo y empleo, sí, lo hacen, pero mal pagado y explotando el talento y la fuerza de todos, comprando barato y vendiendo caro. La fuerza motriz del país es la fuerza de todos esos OLVIDADOS, los jodidos, los injodibles que unidos son mayoría y son los que transforman y producen la riqueza, la cual, ni siquiera se les reparte en forma más o menos igualitaria, no, al contrario, se les roba y se les quita y así, con hambre, con dolor, con miseria y marginación, todos los días trabajan y se empeñan para continuar con la vida y salir adelante, por ellos, debemos entender que no es solamente el hablar de ellos, es el de rescatar sus empeños y apoyar sus valores y triunfos. Por ejemplo, a principios del mes de mayo, el presidente municipal de Oaxaca, de Juárez, José Antonio Hernández Fraguas, recibía y apoyaba con nueve mil ochocientos pesos, al oaxaqueño, Mauricio Monroy Calderón para que pueda viajar a Stephenville, Texas, E.U. donde presentará un proyecto ganador a la NASA, que es un simulador que denomina “Tzeb-Ek Cansat” que en maya significa: “cola de cascabel”. Este joven estudia en la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería de Guanajuato, y es claro que con el máximo esfuerzo y talento sale adelante, pero que puede quedarse ahí por la falta de apoyo,. y que bueno que recibe casi diez mil pesos, y debemos pensar que, los funcionarios y los corruptos, se gastan, en una sentada con los cuates en una comida más de veinte o treinta mil pesos, no de recursos que ellos hayan ganado y desquitado, no, de los fondos y recursos públicos que utilizan para gastar o para hacer sus negocios privados, y de ahí la indignación y el coraje de los que nos damos cuenta de esos dispendios y de esa tragedia que hoy vivimos, donde en México, con recursos de todos, se SALVA A BANCOS Y A BANQUEROS, Y NO SE SALVA A LOS JÓVENES TALENTOS que con su miseria y sueños, alcanzan alturas que nos deben hacer pensar en qué estamos haciendo si jodemos a los mejores y soportamos a los peores…
         Entendemos que diez mil pesos para un municipio jodido como está Oaxaca, donde se tiene que soportar el no contar con recursos, porque los saqueadores que encabezara Gabino Cué y Jorge “el coco” Castillo, se robaron más de 18 mil millones de pesos, y que no cuenta, el estado, con recursos para operar y solo puede denunciar que estamos recibiendo un estado en banca rota por esos saqueadores, nos llenamos de indignación, y es cuando pensamos que no se vale, esos jóvenes deberían tener garantizado sus gastos y los recursos para sus viajes y formación, ya que ellos retornarán a su país, porque aquí está su destino y se encuentran sus sueños, porque aquí, como explicaba la abuela de otra maravillosa estudiante oaxaqueña, Tania Eulalia Martínez Cruz, de Tamazulapan del Espíritu Santo, municipio Mixe de la Sierra Norte de Oaxaca: “aquí están tus raíces, aquí está tu maíz, aquí ésta tu ombligo enterrado y aquí estamos los que te amamos”. Ahora que vemos a unos y otros, es tiempo también de pensar en que no solamente debemos hablar de leyes sino de justicia, y por justicia debemos llevar, ante los tribunales y la cárcel, a los saqueadores y corruptos, los que usan los fondos y recursos públicos para su beneficio y negocios privados, para tener recursos para apoyar a lo mejor de neutro pueblo, a su juventud, que forman y forjan el presente de Oaxaca y de México… no hacerlo, es fallarnos en todo…