Oaxaca mosaico cultural (segunda parte)

RAICES DE LA CULTURA OAXAQUEÑA.

LAS LENGUAS:

Ha sido muy difícil decidir el lugar de colocación de este importante capitulo, he creído que debe estar al inicio de todos los otros, dada la trascendencia que, para las sociedades tiene el lenguaje, pues como bien señala Adam Schaff, el lenguaje es una fuerza creadora de la nacionalidad, también es la fuerza que determina el comportamiento del individuo en forma decisiva, es, además un producto de la nación y de las fuerzas intelectuales que actúan en ella, de modo que es ineludible este asunto en un libro dedicado a la cultura, en especial si se trata de Oaxaca, donde concurren más de quince lenguas, aunque según estudios de Gonzalo Aguirre Beltrán, se ha ido comprobando que es un número mayor, y que aún no está, a la fecha completamente terminada la investigación. Generadores de una importante documentación son los códices zapotecos y mixtecos, que nos han permitido acercarnos a su realidad ideológica y religiosa, pero, ese material responde a ideogramas, por lo que el lenguaje apenas está estructurándose sobre esquemas, signos y símbolos, gracias a lo cual ya existen algunas narraciones literarias que han sido publicadas, una literatura marginada, a decir de Gerardo de la Torre.  Esta no ha sido una tarea fácil, los lingüistas han tenido que enfrentarse a 5 familias básicas de las que derivan varias lenguas, la fundamental es el otomangue, cuya existencia data de hace 6,400 años y en el que se inscriben el zapotecano, el mixtecano, el mazatecano, el chinantecano y el amuzgano, los cuales tienen una notable semejanza estructural. De los anteriores, el de mayor habla es el zapotecano, pero es más bien un conjunto de lenguas, y tanto este como el mixteco, -el segundo en importancia-, son utilizados en la política interna de las comunidades, en actos ceremoniales, como el discurso nupcial, la petición de la novia, la celebración de un nacimiento, o algunos actos de comercio entre otros. Si se observa el mapa del estado, definiendo las zonas donde se localizan los distintos idiomas, se deduce que, dentro de un área muy amplia se encuentran las variaciones o los diferentes lenguajes, lo que nos lleva a preguntarnos cómo es que se logró consolidar una nación, hacer que las percepciones subjetivas de objetos, creencias, formas de trabajo, orden, normas, etc., lograrán coincidir, si como lo señalaba Alexander Von Humboldt, en cada lengua existe una visión del mundo que le es propia. La respuesta es más simple de lo que uno cree, pero sustentada en una compleja red de relaciones que existían entre las autoridades sacerdotales centrales, y caciques o los dirigentes de las comunidades más pequeñas y dispersas, era así que se lograba mantener el control ideológico de los habitantes del reino. Fray Bartolomé de las Casas elogiaba las narraciones mixtecas por su prodigio de imaginación, claridad y las analogías utilizadas, con base en su entorno, todavía el día de hoy, es posible encontrar narradores que mantienen estas tradiciones, puesto que, por fortuna, se han respetado, las lenguas, a las que se les están dando una estructura, por lo que es posible leer las tradiciones y creencia en una narrativa generada por los descendientes de aquellos grandes hombres y leerlas en las pocas publicaciones que editan instituciones gubernamentales, locales y federales, aunque reiteramos con gran carencia de difusión. En estos escritores se verá siempre la preocupación por asuntos regionales, el apego al mito, a la leyenda, como continuando una milenaria tradición, todas éstas raíces han influido de manera especial en el desarrollo cultural e intelectual de los Oaxaqueños, también han sido fuente para el crecimiento de la cultura nacional, por la activa y trascendente participación de personalidades de gran envergadura de los campos de la literatura, de la política, de  las artes plásticas, de la artesanía e incluso de la gastronomía. Debemos recordar que ésta antigua nación, ha dado dos presidentes, Juárez y Porfirio Díaz literatos de gran trascendencia como Henestrosa, a políticos como Vasconcelos, cuya actuación y preocupación han sido el sustento para el avance educativo del país, e incluso la gastronomía tiene un cheff mundialmente famoso, formado en las más sofisticadas tradiciones culinarias del estado, nacido en uno de los barrios de mayor tradición “El Marquezado”. Ahora bien, ¿Cómo se da esta grandeza?, ¿Cuándo surge y donde nace un pueblo que ha incidido tan significativamente en el desarrollo de un país?

 

En el año y en el día de la oscuridad

y tinieblas antes que hubiera días ni años

estando el mundo en grande oscuridad,

que todo era un caos o confusión

estaba la tierra cubierta de agua

sólo había limo y lama sobre la faz de la tierra

en aquel tiempo….

aparecieron visiblemente

un dios que tuvo por nombre / Cuervo

y por sobrenombre Culebra de León,

y una diosa, muy linda y hermosa

que su nombre fue / Cuervo

y por sobrenombre Culebra de Tigre

éstos dos dioses dicen haber sido principio

de los demás dioses

Para los antiguos habitantes del Valle de Oaxaca, esta es sus génesis, para los científicos, el hombre arribó al  continente americano hace unos 40,000 años, aquella fué sin duda, una etapa importante para la humanidad, en ese periodo empiezan a surgir, en Europa, las primeras formas de escritura. Tuvo que transcurrir un prolongado lapso para que los primeros grupos humanos poblaran la parte media y sur de la masa continental, en estos casos es arduo fijar fechas, pues siempre habrá un margen de error, aunque es aceptada la idea de que el hombre llego al territorio oaxaqueño hace 18,000 o 20,000 años, desperdigándose hacia una infinidad de sitios donde hallo lo indispensable para su existencia. Los primeros grupos humanos asentados en estas latitudes eran, con seguridad, recolectores, cazadores y seminómadas, en un proceso milenario, los distintos conglomerados crearon características sociales, propias,  sentándose en ciertas zonas donde surgieron idiomas distintos. La lingüística histórica establece que hacia el año 4,000 a.c. comenzaron a diferenciarse ciertas lenguas dentro de la familia otomangue, la cual se originó de un tronco anterior, el pro-otomangue y del que emano la cauda de lenguas que hoy se hablan en el estado. Los idiomas son material maleable, susceptible de modificaciones, el uso popular los hace adquirir nuevos matices que promueven su evolución y ramificación, resulta curioso que en nuestros días, el zapoteco de la Sierra y el del Istmo sean muy distintos, sin embargo, este fenómeno, es inherente a todas las lenguas del mundo. La cultura zapoteca una de las más importantes da sus primeras señales de vida hacia el año 1,400 a.c. después de un periodo de consolidación, empiezan a erigir Nanni Dipaa (Monte Albán), conjunto arquitectónico que se convirtió en el centro político y religioso del valle de Oaxaca, esto ocurre, paradójicamente cuando se inicia el decaimiento de la gran madre de la cultura mesoamericana: La Olmeca, a la par de un periodo de florecimiento para diversos pueblos que yerguen ciudades y santuarios, de los cuales muchos existen aún. A manera de un breve censo, podemos citar los asentamientos de Zaachila-yoo  Teozapotlán para los Mexicas), San José el Mogote, Lambityeco, Coixtlahuaca, Cerro de las Minas, Tamazulapan,  Tilantongo, Yucuñudahui, Mitla, Monte Negro, Tierras Largas, Yucuita, Huamelulpan, Las Pilitas, San Francisco del Mar, Huitzo, Dainzú, Yagul, Huijazoo, Guiengola y desde luego Monte Albán. Una de ellas la Mixteca, tiene un origen

místico muy interesante, según la leyenda recogida por el historiador Fray Francisco de Burgoa, que reproduzco para el disfrute del lector, ya que la prodigiosa imaginación que se descubre en este texto es un antecedente de la vocación literaria del pueblo Oaxaqueño: Dos árboles nativos, soberbios y ufanos de ramas que deshojaba el viento a las márgenes de un río, en la soledad retirado de Apoala, entre montes, de lo que después fué población, éste río nace del encañado de dos montes (…) y al pie de uno hace boca una oquedad o cueva (…) con las venas de éste río crecieron los árboles que produjeron los primeros caciques, varón y hembra, que fingen sus ilusorios sueños y de aquí, por generación, se aumentaron y extendieron, poblando un dilatado reino, hasta aquí Burgoa, otros sitios poco explorados, más no por eso menos importantes son: Almolongas, Miahuatlán, Amatengo, Tutepec, Nopala, Guadalupe Etla,  Macuilxóchitl, Xochimilco, Cacaotepec, Teotitlan del Valle, tilantongo, sosola, Textitlan, Cuilapan, Santa Cruz Xoxocotlan, Almoloyas, Teitipac, Quiotepec, Tecomavaca, Cuicatlán, Pápalo, La Coyotera y las Peñitas, entre otros. Tales lugares de geografía dispar, son testimonio de un complejo pasado en que, como diría Carlos Fuentes, se gestó un mundo mutante cuyos centros de poder, sin tregua, se desplazaron, decayeron y se renovaron. Dicha variedad  arquitectónica es reflejo fiel de las concepciones que sobre el cosmos tenían esos pueblos, arquitecturas inteligentes,  inmersa en un discurso místico enmarcado por un sorprendente conocimiento de las matemáticas y de la astronomía, el amplio saber que esas sociedades acumularon a lo largo de milenios pone en relieve el drama de una cultura que se colapsó estrepitosamente con la conquista española.  Continuará…………………..

Oaxaca, Oax., a 14 de mayo de 2017.

Jorge Alberto Bueno Sánchez.

Cronista de la Ciudad de Oaxaca.

Miembro de la S.M.G.E.

Miembro del S.C.M