Las serenatas de Pedro Infante que no te recomendamos recrear

Cantarle a tu crush en frente de su media naranja es algo que solo el cantante se podía permitir

No importa la generación a la que pertenezcas, estamos seguros de más de una vez en tu vida has escuchado serenatas y sabemos que tienes claro que su mayor exponente es Pedro Infante. Borracho, contento, enojado o como fuera, el actor y cantante mexicano hizo gala de sus habilidades en más de 60 películas de la famosa época de oro del cine mexicano.

Hoy en el 60 aniversario de su muerte recordamos las mejores serenatas de esta leyenda. Y es que Pedrito era un genio, lograba cantarle a sus crushes canciones super románticas, en situaciones extremas y siempre salía avante. No hay cantante, actor o todas mías que haya podido recrear sus interpretaciones y, lamentamos decírtelo, es altamente recomendable que tú tampoco lo intentes. Es en serio.

1. La serenata a una mujer que no es su esposa. En Dos tipos de cuidado (1953) Pedrito le lleva serenata a una mujer que no es su esposa (Yolanda Varela) y que encima es hermana de su mejor amigo (Jorge Negrete). Evidentemente, todo mundo se entera, lo corren del pueblo y hasta amenazan con matarlo, pero al final Pedrito logra su cometido: Se divorció, casó a su ex con su compa Jorge y se casa con el amor de su vida. Así, facilito. Por favor, no intentes hacer lo mismo. Tal vez no te corran del pueblo, pero de una buena golpiza no te salvas.

2. La serenata en la que le dice ‘burrita’ a su crush. No hay forma alguna en la que comparar a tu crush con un animal vaya a resultar positivo para ti. Solo Pedro Infante logró que Blanca Estela Pavón soltara una risita nerviosa en Los tres huastecos (1948) luego de llamarla burrita. Tú mejor ni lo intentes.

3. La serenata que le sirvió para insultar a su frienemie. Eso de agarrarse a golpes afuera del antro o mentarse la madre 40.000 veces a través de redes sociales está de flojera. No cualquiera insulta a un enemigo y disfraza la agresión de serenata. Solo Pedrito y su bestie Jorge lo pudieron hacer en Dos tipos de Cuidado.

4. La serenata que cantó borracho y que aún así se escuchó increíble. “No te fijes como vengo, lo bueno es que ya llegué”, dice la canción Siempre que ando borracho que el cantante interpretó en la película El enamorado (1952). El objetivo de Infante era contentar a su esposa Rosario (Sara Montiel) y aunque la respuesta es un zapatazo, no podemos negar que se escuchó de diez. Afinado y entonadito, como siempre. Te recomendamos que antes de llevarle serenata al que te gusta mientras estás borracha, le pidas a tu compa de la peda que te cante una canción. Así, igualita te vas a escuchar tú, así que no lo hagas.

5. La serenata que cantó montado en un caballo y tocando la guitarra. Si a duras penas puedes seguirle el ritmo al karaoke, esto te resultará imposible. Infante cantaba, montaba a caballo y tocaba la guitarra a la perfección en La oveja negra (1949). No sabemos si logró llegar al balcón de su enamorada, pero lo que es un hecho es que Pedrito era multitask.

6. La serenata que le cantó a una chica sin importarle que el novio estaba al lado. Esta osada interpretación se hace en Escuela de Vagabundos (1955). Infante le canta a Susana (Miroslava Stern) la canción Quién será, mientras ella está acompañada de su novio. Después intenta disimular cantándole a otras chicas que se encuentran presentes y no sucede nada grave, pero eso solo se logra si se tiene voz, encanto y en definitiva, la suerte del cantante.

Verne / El País