S-22: El engaño de Cué y el compromiso de Murat

* Y la Secretaria de Cultura, pose y pose en fotos; su trabajo, bien, gracias


* ¿Dónde está el secretario de Finanzas? Cuidando sus millones de pesos.

* Abandonada, la secretaría de Turismo; su titular viaje y viaje

* Abrazo solidario a Sócrates Campos Lemus en días difíciles

¿Qué es lo que quiere la Sección 22 del SNTE? Mejor dicho, ¿qué buscan los activistas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación? En el caso de Oaxaca, ejemplos en los tres sexenios ilustran a la perfección que no se trata del bienestar de las y los maestros, sino de una férrea lucha por el poder, una permanente oposición al Estado, disfrazada de lucha social.

Veamos: el priista Ulises Ruiz Ortiz les dio sus catorrazos, el 14 de junio de 2016 y pese a los graves hechos, no pasó nada; el ex gobernador sigue tan campante en la política, aunque de capa caída. De la “izquierda”, Gabino Cué los apapachó, les dio dinero, les creó una “Comisión de la Verdad” y después los traicionó, con una patada en el trasero. Alejandro Murat, del PRI, los arropó desde el primer momento, les ofreció todo el respaldo y cubrir sus exigencias, y en apenas cuatro meses, ya le hacen persecución política.

¿Qué es lo que quieren? Sin duda pleito, victimización (como ya lo describimos a detalle en pasadas entregas), poder, dinero (apenas esta semana circularon en redes sociales en que exhiben que desde la Segego, miembros de la dirigencia reciben ciertas cantidades) y principalmente una revolución, sin importar el costo de las vidas humanas.

Decíamos que con Ulises Ruiz Ortiz (2004-2010) recibieron en los dos primeros años una cauda de dinero (si no, pregunten por Enrique Rueda Pacheco y compañía); en 2006, el magisterio se avorazó y quería aún más; Ruiz Ortiz usó a su secretario General, Jorge Franco Vargas, como ariete y les echó a la policía; intentó correrlos del zócalo con toda la fuerza del Estado y no lo consiguió.

Eso desató la guerra popular y “social” que todos conocemos (si no, pregunten a Flavio Sosa Villavicencio) y que terminó a finales de 2006 otra vez con millones de pesos para los “líderes sociales” de la revuelta. Después la cantaleta de años: “cárcel a Ulises Ruiz”, que nunca prosperó.
Cué Monteagudo, ex priista, ex perredista, luego de Convergencia, ganó por este último partido la gubernatura, pero prometió el oro y el moro al magisterio con tal de tenerlos a su lado y que trabajaran votos a favor de la “alternancia”.

Ganaron ambos, pues en los primeros años hubo una luna de miel entre el gobierno y la Sección 22: les creó una “Comisión de la Verdad” que después el propio Cué desechó; decretó indemnizaciones para presuntas víctimas; se tomó la foto con el magisterio para impulsar el PTEO; pagó foros regionales a la Sección 22.

Hasta que se le agotó la paciencia por tanto chantaje y extorsión; Cué se alió con el PRI desde inicios del 2005, apoyó la reforma educativa, transformó el IEEPO y el gobierno federal le mandó miles y miles de policías, encarceló a varios líderes incluyendo Núñez Ginez, hasta que vino lo de Nochixtlán, donde Cué quedó marcado por una masacre y el menosprecio del magisterio.

Con Alejandro Mutar fue distinto. No los buscó de aliados en campaña política ni hizo compromisos con ellos, pero desde el 31 de noviembre del año pasado, los convocó al diálogo. Al día siguiente como respuesta recibió amenazas de boicot a la toma de posesión.

El joven gobernador respondió 7 días de iniciado su gobierno con una reunión con la dirigencia sindical e hizo compromisos concretos: sin demérito de la reforma educativa, contratar a los normalistas como maestros, lo cual se ha ido consolidando con 712 plazas.
Regularizar tres mil 699 plazas para maestros y administrativos, lo cual ha ido avanzando; rehabilitar escuelas, mediante el programa “Escuelas al Cien”, con una inversión superior a los dos mil millones de pesos. Pero no, nada de eso satisface al magisterio, que decretó un boicot y persecución al gobernante.

Bien lo describió el estimado y atinado analista oaxaqueño Adrián Ortiz Romero (Tiempo, 10 abril 2017):
“Su intención (del magisterio) ha sido no sólo la de lograr que el gobernador acuda a cada una de sus mesas de negociación, sino también a que el gobierno siga respondiendo al desorbitado y desproporcionado pliego de demandas que presentaron el año pasado como condicionante a un diálogo civilizado con la nueva administración estatal.

“El gobierno lo ha hecho en gran medida —cualitativamente más, incluso, de todo lo que la administración de Gabino Cué les dio a lo largo de seis años— y sin embargo la respuesta magisterial no ha sido la esperada. La Sección 22 ha seguido presionando —cada vez con mayor beligerancia—, en una actitud que el gobierno ha considerado que no es proporcional a lo que se ha conseguido; por ello, a partir del fin de semana el discurso gubernamental viró, de la actitud prudente, a la de resaltar todo lo que los integrantes de la Sección 22 han recibido en los últimos meses pero que a pesar de eso siguen presionando al gobierno para que cumpla sus demandas”.

Y el más claro ejemplo que buscan el poder por la fuerza es la reciente aparición de varios profesores, muchos de ellos ex integrantes de la dirigencia sindical, en las actividades del Partido Morena y en franco y abierto apoyo a López Obrador.

Sin duda es más loable y aceptable que reconozcan  una militancia partidista, aunque de labios para fuera lo nieguen. Finalmente, esa vía política será siempre 100 veces mucho mejor que luchar por la vía armada de la guerrilla, desde la cual por supuesto que también sigue trabajando la Sección 22.

NIMIEDADES

1.- En cuatro meses, la Secretaria de las Culturas y las Artes, ANA MARÍA VÁSQUEZ, sólo se ha escudado en su apellido para no hacer nada en la dependencia, responsable de la difusión y apoyo de la cultura en el estado, que es vasta. Presunta experta en la imagen personal, sus logros en estos cuatro meses son tomarse “selfies” por cualquier razón, deshacer la Orquesta Sinfónica, intentar desaparecer la Hemeroteca Pública y saludar en inglés a sus trabajadores. Ah, también en acudir dos horas a laborar además de apropiarse de una oficina en el teatro Macedonio Alcalá. Quizá ya vaya siendo hora de que se regrese a asesorar a políticos en materia de imagen.

2.- Otro que nadie conoce más que en fotografías es el Secretario de Finanzas,  JORGE GALLARDO CASAS un individuo que no conoce Oaxaca y quizá por eso menosprecia a los proveedores. Desde hace más de un mes hay autorización para que pague las deudas que heredó Gabino Cué pero el señor está más preocupado por aumentar su pecunio, que asciende ni más ni menos que a 24 millones de pesos. Un funcionario milloneta que no le interesa un Oaxaca pobre, pues es originario del Edomex y sólo en la CDMX tiene cuatro departamentos, donde pasa la mayor parte del tiempo en lugar de vigilar el correcto funcionamiento de las arcas estatales. De hecho él es una de las razones por las cuales la economía de Oaxaca está colapsada.

3.- Uno más que se refugia más en su casa que en la oficina, quizá por miedo a ser secuestrado, es el secretario de Turismo, JUAN CARLOS RIVERA CASTELLANOS, que tiene totalmente abandonada la dependencia. Quizá por esa razón la secretaria de Cultura intentó y seguirá intentando arrebatarle la organización de la Guelaguetza. ¿Creerá usted que es la hora en que no hay un solo peso destinado al sector turístico? Ah, pero eso sí, el señor ya estuvo en Europa en la feria de Madrid y ¡una semana en Acapulco!

4.- Desde este espacio, un abrazo solidario y nuestro afecto permanente al excelente periodista SÓCRATES CAMPOS LEMUS quien, para variar, fue víctima de la delincuencia en el estado. Estamos en plena Semana Santa y la ola delictiva nada más no cesa. A ver cuándo reaccionan las autoridades estatales y municipales.

1 Comentarios

  1. andres domínguez abril 14, 2017 at 07:05

    Lo que demuestra la ausencia del gobernador que se dedica mas a la política nacional que a vigilar el ejercicio de gobierno de sus funcionarios.

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