Trump, respuesta bélica

Por: Gerardo Viloria
Martes negro para la humanidad, cuando el pasado día 4, el mundo conoció las abominables imágenes sobre el ominoso asesinato por parte del gobierno sirio de decenas de civiles, incluyendo mujeres y niños de la base rebelde Jan Sheijun con gas químico.
Es inexcusable señalar que no es la primera ocasión que el presidente BASHAR AL ASSAD, actuando como genocida, ha ordenado exterminar con gases mortíferos a su propio pueblo.
En agosto de 2013, más de dos mil personas murieron al ser bombardeados con canastos cargados de gas sarín.
El 17 abril de 2015, un ataque químico en Siria mató principalmente a niños.
El 90% de estos embates han estado amparados por las fuerzas rusas que ASSAD invitó en septiembre de 2015 para reforzar su campaña contra los rebeldes, los kurdos y el Estado Islámico de Iraq y Levante (ISIL).
El uso de agentes químicos letales en los combates quedó prohibido por la Convenciones de la Haya de 1899 y 1907, sin embargo, violando esa exclusión en la I Guerra Mundial, en 1914, se dieron los primeros incidentes de esa criminal práctica que habría de extenderse hasta 1918.
Las armas químicas han producido enorme desánimo que ni siquiera HITLER se atrevió a utilizarlas en contra de los aliados.
No obstante, ahora resurge el mortal gas como arma de guerra.
En respuesta a ello, manifestándose como un mensaje que “la era de la pasividad estadounidense se acabó”, el presidente DONALD TRUMP ordenó a las tropas norteamericanas –la noche del pasado jueves- bombardear con 59 misiles las instalaciones de la Fuerza Aérea Siria en Homs.
Antes de esto, como auténtica vergüenza internacional, ninguna potencia europea había alzado la voz para señalar su repudio contra la acción devastadora del régimen de ASSAD.
Después de la iniciativa de TRUMP, los gobiernos de Inglaterra, Francia, Alemania, Israel y Turquía, emitieron su “completo apoyo” al ataque estadounidense.
Incluso, el primer ministro israelí, BENJAMÍN NETANYAHU, abundó: “Tanto con palabras y hechos, el presidente TRUMP envió un fuerte y claro mensaje hoy que el uso y propagación de armas nucleares no será tolerado”.
Pese a su disparidad ideológica, este lunes 10 en el Palacio del Pardo, en Madrid, los líderes de los siete países del sur de Europa (Francia, Italia, España, Portugal, Chipre, Grecia y Malta), expresaron condena “en los términos más vigorosos, por el ataque aéreo con armas químicas del 4 de abril en Jan Sheijun, en la provincia de Idlib (Siria)”.
Pero, tal pronunciación evita atribuir su autoría al régimen de AL ASAD y solo dice que “todos los autores identificados deben (…) ser sancionados en el marco de las Naciones Unidas”.
Después de la respuesta bélica norteamericana, la política exterior de la administración  de TRUMP, ha dado un  giro.
El secretario de Estado de Estados Unidos, REX TILLERSON, ha afirmado, este lunes, que su país no permitirá que los crímenes contra inocentes queden impunes y que actuará allá donde se perpetren. “Nos dedicaremos a tener en cuenta a todos aquellos que cometan crímenes contra inocentes en cualquier lugar del mundo”.
Por su parte, como el principal aliado militar del gobierno de Siria, el portavoz del gobierno del Kremlin, DIMITRI PESKOV, advirtió que el incidente dañará considerablemente las relaciones entre Washington y Moscú.
Pese a ello, el Parlamento ruso, la Duma, aseguró que no habrá una escalada de acción militar en respuesta a la ofensiva estadounidense.