La cultura política de muchos grupos “sociales”

Desde hace años, la cultura política de muchos grupos “sociales” en el Estado de Oaxaca, está convenida por el chantaje y la presión. Para los políticos y funcionarios que controlan esos mismos grupos y que se encontraban incrustados en la estructura del gobierno, cada movilización, estaba destinada a solicitar “techos financieros” o puestos y presupuestos que jamás llegaban a los grupos que movilizaban, sino que se quedaban en los bolsillos de los lidercillos cobijados en las siglas de las organizaciones políticas, que fueron factor importante para la llegada al poder de Gabino Cué, cuyo resultado en esa “alianza para la tranza” solamente se reflejó en el enorme saqueo y gasto con una gran corrupción, operadas por su sicario financiero, Jorge, El Coco, Castillo, y un selecto grupo de hampones, cobijados en su gobierno.

         Así, bajo este criterio, el gabinismo operó en la entidad lo que se ha llamado la “basificación sindical” de muchas plazas, donde colocaron a sus incondicionales, cómplices y socios del saqueo y la corrupción que mantuvieron en Oaxaca. Como no se pueden desactivar a esos “burócratas” basificados sindicalmente, el gobierno se encuentra, en muchos casos, atado de manos y está paralizado en muchos lugares, para poder poner a sus funcionarios que cumplan con las políticas trazadas por el gobernador Alejandro Murat, así se genera el conflicto en la Dirección de Catastro, donde un tal Ignacio Cruz Villavicencio, encabeza un “movimiento” para quitar al director Morales Amaya, y no se dan cuenta, los funcionarios ni los empleados manipulados por este lidercillo, que todo esto, lo está provocando Germán Espinoza, que es el verdadero genio del mal. Pero al parecer, los funcionarios de la actual administración todavía funcionan con este criterio de “negociación” con los chantajistas y corruptos, en vez de aplicar la ley y los reglamentos de trabajo, evitando la manipulación de las gentes para presionar al gobierno actual por las instrucciones de Jorge, El Coco, Castillo, que es el real patrocinador de los “movimientos de protesta” en contra del gobierno de Alejandro Murat. Es la política que han establecido para restarle importancia a los resultados de los cien primeros días de gobierno y con ello, comenzar a manipular a los grupos de protesta para que por medio de su presión, se distraigan las acciones y no se sigan investigando los robos, saqueos y corruptelas que han dejado un enorme chiquero en la entidad, con más de 18 mil millones de pesos de desfalco, hasta, el momento, detectado.

         Por tal motivo es importante el conocer y reconocer la postura adoptada por la bancada de diputados priístas, donde fijaron su postura sobre los resultados de los 100 días, y dejan en claro las maniobras de algunos grupos que solamente velan por sus intereses y negocios, y no ven la importancia de los ejes de la política que viene operando Alejandro Murat, y esto es resultado de una lealtad de grupo y de una visión y compromiso en la política social. Así también es de destacarse la postura adoptada por Jorge González Ilezcas, Dirigente estatal de la CNOP, comentando sobre las “movilizaciones” del PRD, donde Alejandro Murat, muestra su calidad negociadora y de atención ciudadana, al “desactivar” directamente con un diálogo abierto la famosa movilización de protesta que encabezaba el diputado Carol Altamirano, al explicar que en éstos primeros cien días, se han probado las acciones de rescate del chiquero y desfalco en que dejaron los gabinistas en alianza con varios partidos y sus dirigentes, donde no se podrá dejar a un lado que, ellos, al final de cuentas, son responsables por su silencio o por su complacencia en los desmanes y corruptelas de los amigos y funcionarios ligados a Gabino Cué.

         Ese desastre financiero, ese desfalco y robo de los recursos públicos ha dejado en muchos sitios una pobreza mayor. Esto ha generado, por ejemplo, que en varias regiones, los narcotraficantes operen con el visto bueno de algunas comunidades indígenas que reciben de ellos insumos alimenticios y recursos para su mantenimiento y han alentado la creación de una base social y política que apoya a los narcotraficantes, principalmente en la región Mixe, donde movilizando a las mujeres y niños, los propios sembradores de amapola que son los que hacen el gran negocio, impiden la acción de los soldados para la destrucción de los plantíos en la región.

         Por eso mismo, en muchas zonas, aparentemente existen grupos de resistencia indígena armada que, en realidad, son los grupos de protección a las siembras y a las acciones de los narcotraficantes, este mismo esquema lo han venido aplicando en Guerrero, Veracruz, Puebla, Michoacán, Sinaloa, Sonora, Durando, Chihuahua, Oaxaca, Chiapas, Hidalgo y regiones del estado de México. En algún tiempo, el mismo gobierno o agentes del gobierno y policías corruptos, alentaron la fuerza de los grupos criminales en esas regiones con el pretexto de que ellos fueran los sicarios para eliminar a los grupos de resistencia política y guerrillera de muchas de las regiones, y esto amplió las acciones de siembra y de tráfico de drogas ya que los mismos sicarios y narcotraficantes conocían la zona y podían actúan con pleno conocimiento en la región. Hoy se ve esa aplicación de las técnicas y estrategias del narcotráfico, para encubrir sus actividades delictivas, ocultando las mismas con movimientos de resistencia que de pronto prosperan a grupos armados que son mucho más difíciles de eliminar, como se ha visto en Chihuahua, Sinaloa, Michoacán, Veracruz en el Istmo de Tehuantepec y en las zonas de Guerrero. Así, el hambre, permite el crecimiento de los grupos de la delincuencia organizada en muchos sitios y es por ello que la lucha contra la pobreza, la marginación y el desempleo, se convierten en ejes prioritarios de la acción del gobierno.