Mitos y realidades sobre la esquizofrenia

Por: Dra. Alicia Ballesteros Reyes

La esquizofrenia es, casi sin temor a equivocarme, la enfermedad más temida, desconocida y estigmatizada en la sociedad. Los medios de comunicación han contribuido en gran medida a inculcarnos ese temor, presentando al esquizofrénico en episodios de alta violencia y agresividad, lo cual, en la realidad no siempre es así. La prevalencia de la esquizofrenia es aproximadamente del 1% de la población mundial según los datos de la OMS, 2015. Su incidencia es mayor en hombres que en mujeres (56% vs 44%) y tiene su inicio en la adolescencia y juventud temprana. Ahora desmintamos mitos:
1. La persona con esquizofrenia es altamente peligrosa, violenta e incontrolable. No siempre y no tanto, existen 3 fases en el curso de la enfermedad, la fase prodrómica, que dura de 1 a 4 años, en donde se presenta aislamiento social, timidez, irritabilidad, rebeldía, consumo de drogas, conductas extrañas leves, etc. Luego está la fase psicótica, en la cual aparecen las alucinaciones e ideas delirantes y es cuando se pierde el contacto con la realidad, se presentan conductas raras, extravagantes y/o violentas. Las alucinaciones consisten en ver, escuchar, oler, degustar o sentir cosas que no existen en la realidad, pero el sujeto las vive como reales, y las ideas delirantes son pensamientos extraños, incoherentes, incongruentes que invaden su mente, por ejemplo, pensar que se tienen poderes mágicos o que alguien te quiere matar. Y finalmente la fase residual, donde desaparecen los síntomas psicóticos y quedan el retraimiento social, timidez, depresión, poca emotividad y falta de motivación, entre otros.

2. Una persona con esquizofrenia no puede llevar una vida “normal”. Falso y más que falso, con la medicación controlada, la persona con esquizofrenia, puede estudiar, trabajar, tener familia, amigos y hacer todo lo que los “supuestos normales” podemos hacer. Eso sí, sin dejar la medicación.

3. Todos los pacientes con esquizofrenia presentan los mismos síntomas. Falso. Existen distintos tipos de esquizofrenia, y cada uno presenta distintos síntomas y distinto grado.

4. Los medicamentos hacen que la persona parezca “zombie”. Obviamente falso también, existen en la actualidad medicamentos que tienen muy pocos síntomas colaterales (que son los que, hablando mal y pronto, hacen parecer zombi) la cuestión está en encontrar el medicamento y dosis idónea para cada individuo, y no olvidemos que el tener la mirada perdida, caminar, hablar y pensar lento son síntomas de la enfermedad básicamente, y no efecto de la medicación.
Podría seguir desmintiendo mitos, pero el espacio es corto, así que lo haré en el siguiente artículo, vía de mientras, les ruego que no apartemos a nuestros enfermos mentales, ni los hacinemos de por vida en instituciones psiquiátricas, integrémosles a nuestra vidas y a “nuestra fabulosa y sana sociedad” (el sarcasmo va de pilón).