Las evidencias de lo evidente…

EXPRESIONES130317.
 
Decía en mi anterior entrega que podrían ser 100 años y no cien días los que servirían para evaluar el funcionamiento gubernamental, porque lo mismo que se ha venido haciendo por décadas, se sigue haciendo en la actualidad.
La corrupción arrasa con todo, no deja títere con cabeza, lo mismo se da en todas las estructuras de gobierno, que en la iglesia o en la sociedad misma.
No hay moral y menos ética en la conducción política, social y económica de la entidad.
Ayer mismo, Jaime Zorrilla, líder de la CANACO dice que “son migajas lo que ofrece el gobierno estatal para la reactivación económica de Oaxaca”, pero no dice si
fueron “migajas” lo que se llevó el otro Zorrilla con su desempeño en la Secretaría de Turismo durante el gobierno de Gabino Cué.
Lo mismo acontece con la declaración del diputado Samuel Gurrión quien con completo cinismo declara que “no se tienen evidencias que Gabino Cué robó o cometió algún
ilícito durante su mandato”.
¿El sólo hecho de omitir o “cerrar los ojos” ante las corruptelas de Jorge Castillo, Netzahualcóyotl Salvatierra, Germán Tenorio o Alberto Vargas Varela no es motivo
para fincarle responsabilidad?
¿Se necesita que Gabino Cué caiga in fraganti, con pistola en mano o embozado para que parezca un soberano ladrón e irresponsable con el destino de los oaxaqueños?
¡Pues vaya manera de entender la justicia de parte de un diputado, que con su actitud solo demuestra la baja estofa que permea en las actividades políticas!
Se necesitan evidencias de lo evidente para aplicar la ley, si no, la impunidad seguirá escondiendo toda esa putrefacción que sobresale en la función pública y
en los menesteres de gobierno.
Ya ven, ya “perdonaron” al gobierno de Ulises Ruiz Ortiz y su 2006 a cuestas.
¿Cómo creer en un buen gobierno si no demuestra su apego a la ley y a una gobernanza real y no la pusilánime actitud de buscar solo la gobernabilidad?
Evidentemente en estos primeros 100 días no se ha visto nada y aunque se haya dicho o informado otra cosa, lo real es que el actual gobierno camina sobre la misma
ruta del anterior.
 “Chinto tapa a Chinto y Chinto a su compañero”, es el apotegma que sigue prevaleciendo y mientras no se demuestre lo contrario con HECHOS, y no con promesas y
simulaciones, la política, los políticos y los gobernantes seguirán mostrándose como mentirosos y corruptos.
El gobernador Alejandro Murat debe ser tajante en sus decisiones, si quiere demostrar que es diferente a la clase política que lo encumbró. Tiene aún tiempo para
dar muestra de ello si quiere caminar en la ruta…
 
Oaxaca de Juárez, Oaxaca; lunes 13 de marzo/2017.
confusiopuga@hotmail.com 
rampuga@prodigy.net.mx  

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