La constitución de 1917 documento histórico que sigue vivo (segunda parte)

La constitución de 1917 fue la primera en la historia de la humanidad en incluir los derechos sociales, marcando de esta forma un antecedente para el resto del mundo, lo que le otorgó el reconocimiento de “la primer Constitución social del Siglo XX”. Los antecedentes de esta Constitución están en el Acta Constitutiva de la Federación, la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos de 1824, las Siete Leyes Constitucionales de 1836, las Bases Orgánicas de la República Mexicana de 1843, el Acta Constitutiva y de Reformas de 1847 y la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1857. En la parte final de los considerandos del Decreto expedido por don Venustiano Carranza el 14 de septiembre de 1916, por el que se convocó a elecciones para un Congreso Constituyente, es en ésta que se condensan los propósitos de las reformas políticas proyectadas al triunfo de la revolución mexicana, “En una palabra, que se respetará escrupulosamente el espíritu liberal de dicha constitución, a la que solo se quiere purgar de los defectos que tiene ya por la contradicción u obscuridad de algunos  de sus preceptos, ya por los huecos que hay en ella, o por las reformas que con el deliberado propósito de desnaturalizar su espíritu original y democrático se le hicieron durante las dictaduras pasadas.” Dentro de las principales aportaciones de la Constitución de 1917, y que la distinguían por completo de las anteriores, aunque se hayan retomado algunos elemento de éstas, se encuentra la no reelección del presidente, las garantía individuales; se enfatizó, también, la división de poderes en Ejecutivo, Legislativo y Federal; dejo de existir la figura de Vicepresidente al tiempo que se le daba una mayor soberanía a todos los estados de la República. Además se establecieron leyes en lo referente a la propiedad de la tierra; igualmente, en el aspecto laboral y educativo, señala jornadas de trabajo de 8 Hrs. y una educación laica y gratuita. La libertad de expresión y libre asociación de los trabajadores son también otros logros importantes que se ven plasmados en esta constitución. Al entregar don Venustiano Carranza al Congreso Constituyente  reunido en la ciudad de Querétaro, su proyecto de Constitución reformada  dijo entre otras cosas lo siguiente: “La Constitución Política de 1857, que nuestros padres nos dejaron como legado precioso a la sombra de la cual se ha consolidado la Nacionalidad Mexicana, que entro en el alma popular con la Guerra de Reforma, en la que se alcanzaron grandes conquistas, y que fué la bandera que el pueblo llevo a los campos de batalla en la Guerra contra la intervención…”  A su  vez, el presidente del Congreso Constituyente se refirió al proyecto Constitucional entregado por el primer jefe, expresando que contenía “Las diversas reformas que son indispensables para adaptar la Constitución de 1857. A las necesidades más hondas y a las nuevas aspiraciones del pueblo Mexicano”. En la sesión final del constituyente de Querétaro, el presidente de la asamblea, al referirse a la obra del congreso la denominó “La nueva Constitución de 1857, reformada en esta ciudad.”

La vigente Constitución Política Federal promulgada el 5 de febrero de 1917, según lo expresara Don Luis Cabrera, “Como cristalización de los ideales revolucionarios, se levanta majestuosa, sin igual en el mundo, en los momentos en que fué expedida, asentada sobre los monumentales sillares que le sirven de cimiento”, y ella es “La cristalización de nuestras ansias de libertad, de igualdad y de justicia, tales como eran sentidas y pudieron expresarse en aquellos momentos, después de siete años de gestación”. A partir de su entrada en vigor han sido distintas las reformas que se le han hecho para mantenerla vigente de acuerdo a los cambios sociales y económicos en México y el mundo, buscando de esta forma garantizar la inclusión de todos los ciudadanos, como la reforma hecha en 1953 que otorgó el derecho al voto a las mujeres y las múltiples reformas hechas para garantizar la libertad de voto en cargos de elección popular. Aunque hoy nuestra Constitución difiere en muchos aspectos de la forma en que fue concebida en 1917, debido a las reformas que se le han hecho, representa un baluarte de la democracia de nuestro país y una herencia viva de la lucha revolucionaria de nuestros antepasados.

FORMA DE GOBIERNO
Por otro lado, en cuanto a la parte orgánica de la Constitución, la forma de gobierno siguió siendo republicana, representativa, democrática y federal; se refrendó la división de poderes en Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El Legislativo continuó dividido en dos cámaras: el Senado y la Cámara de Diputados. La Constitución de 1857 inicialmente eliminó el Senado, el cual fue reinstalado en 1875.

NO REELECCIÓN; CREACIÓN DE MUNICIPIOS LIBRES

Se ratificó el sistema de elecciones directas, y se decretó la no reelección presidencial, se suprimió definitivamente la vicepresidencia. Se dio mayor autonomía al Poder Judicial y más soberanía a las entidades federativas. En este marco se creó el municipio libre, y se estableció un ordenamiento agrario en el país relativo a la propiedad de la tierra. Entre otras garantías, la constitución vigente determina la libertad de culto, la enseñanza laica y gratuita y la jornada de trabajo máxima de 8 horas, y reconoce la libertad de expresión y la libertad de asociación de los trabajadores.
Pese a sus cambios, la nueva Constitución dejó intactos algunos posicionamientos consagrados en la anterior Constitución, algunos de ellos relativos al Poder Judicial.

ESTRUCTURA

La Constitución de 1917 está compuesta por 136 artículos divididos en nueve Títulos, los cuales se encuentran subdivididos en Capítulos.

La Constitución está conformada por dos partes, conocidas como dogmática y orgánica. En la dogmática quedaron consignadas las garantías individuales y se reconocen derechos y libertades sociales. La parte orgánica corresponde a la división de los Poderes de la Unión y el funcionamiento fundamental de las instituciones del Estado.
Continuará…….

 

Oaxaca, Oax., a 22 de Enero de 2017.
Jorge Alberto Bueno Sánchez
Cronista de la Ciudad de Oaxaca.
Miembro de la S.M.G.E.
Miembro del S.C.M.

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