Si no hallas algo mejor, convoca a un pacto

Parece que al presidente Peña Nieto no le gustó ninguna de las respuestas de la gente a su pregunta ¿ustedes qué harían?, y tomó prestado del salinismo la idea de hacer un pacto. Fue Salinas de Gortari quien inspiró el PECE de 1988 (Pacto de Estabilidad y Crecimiento Económico), cuando hacía antesala por la Presidencia y lo hizo propio su jefe Miguel de la Madrid. Fue diseñado el PECE para contener la crisis que había llevado al país a la suspensión del pago de su deuda y su costosa renegociación. Ya como presidente, el PECE fue continuado por Salinas de Gortari. Concibió con Pedro Aspe la idea genial de quitarle tres ceros al peso para que no se viera tan devaluado (de otro modo la cotización de hoy sería de 21 mil 500 pesos por dólar) y firmó con Bush el TLC, ese que Trump tiene en la mira. Los pactos de De la Madrid y Salinas de Gortari vieron su fin con la megadevaluación de Ernesto Zedillo. Tronó el peso, supuestamente fortalecido, y México viralizó (uh, aún no se ponía de moda el terminajo de las redes sociales) la crisis al mundo con el llamado efecto tequila, conocido localmente como el error de diciembre. Zedillo también hizo su pacto: el Acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Económica, que generó un incremento al IVA de 10 a 15 por ciento. Su más recordado engendro fue el Fobaproa, que seguimos pagando. El presidente Peña Nieto va por su segundo pacto: el primero fue el Pacto por México, que firmaron PRD, PAN y PRI, y secundaron los principales organismos empresariales. Le costó al país su petróleo. El líder patronal era entonces Gerardo Gutiérrez Candiani, luego premiado con la bien pagada chamba de autoridad federal para el desarrollo de las zonas económicas especiales. Y ayer dio vida al Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar. Sólo que dos directivos del sector empresarial se salieron del guion: Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, tocó la llaga que dejó abierta la frustrada ley 3 de 3; dijo que 2017 debe ser el año de la lucha contra la corrupción; es tiempo de pensar en México. Y Coparmex no firmó el acuerdo. Su presidente, el norteño Gustavo de Hoyos Walther, emitió un comunicado en el que puntualiza. Muy poco tiempo para consenso. Urge un acuerdo, pero que sea resultado de un consenso social y no sólo una estrategia de comunicación o imagen pública. ¿Y Vicente Calderón no inventó pactos? También tienen su historia.

La Jornada / Dinero Por Enrique Galvan Ochoa

Deja un comentario

Tu correo no será publicado.


*