La coyuntura

Las circunstancias de estos días pueden hacerles pasar una mala jugada, pues habrá quien aproveche la coyuntura para acusar un intento de represión

 

Por si faltara algo más para enrarecer el clima social en el país, hoy comenzará la discusión de la normatividad en seguridad interior que ha puesto en alerta a los defensores de derechos humanos.

Aunque las Fuerzas Armadas han pedido durante más de una década que se regule su actuación en labores de seguridad, en el Congreso de la Unión siempre tuvieron oídos sordos al reclamo.

Ahora que se disponen a trabajar juntos diputados y senadores para sacar a la brevedad la regulación, las circunstancias de estos días pueden hacerles pasar una mala jugada, pues habrá quien aproveche la coyuntura para acusar un intento de represión.

Y si a eso se le suma que la ley reglamentaria del artículo 29 –donde se establecen las condiciones para declarar un estado de sitio– se analizará en febrero, podemos apostar que más de un sospechosista buscará sacar raja política del tema.

Guerra sucia, ¿de dónde?

Una más del funcionario José Reyes Baeza, director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE): ¿Qué fruto de negocios no claros estaría patrocinando la guerra sucia contra el banquero Javier Duarte en Chihuahua? Por cierto, guerra sucia en contra de un integrante del mismo partido, el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Propuesta interesante

Un exfuncionario de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) trae una interesante propuesta para abatir el gasolinazo.
   
Resulta que ese experto dice que se podría bajar el impuesto de los combustibles y subirle a la cerveza y otras bebidas alcohólicas.
   
Y lo que sea de cada quien, esas mercancías, aunque les aumenten los precios, se siguen vendiendo.