¿Cómo saber si tienes resfriado o gripe?

Un día despiertas con el cuerpo cortado y con moqueo, lo que te hace pensar que tienes resfriado, pero ¿qué tal si realmente padeces gripe?

Esta es una de las temporadas del año donde más casos de resfriados y gripe se registran, que si bien parecen ser lo mismo, la realidad es que no es así.

“En temporada invernal circulan distintos virus y es fácil que los síntomas de la gripe y el resfriado común se puedan confundir”, explica Toni Trilla, jefe de epidemiología del hospital Clínic de Barcelona.

Para qué se padece y así saber cómo combatir el malestar, la especialista explica las diferencias entre cada enfermedad. ¡Toma nota!

Malestares del cuello para arriba
Si los malestares son del cuello para arriba, por ejemplo, moqueo, estornudos o dolor de cabeza, entonces lo que se tiene es resfriado.

Cuando el malestar es en todo el cuerpo y más fuerte, entonces es gripe.

Hay fiebre
La fiebre es un síntoma claro de la gripe. En algunos casos se puede presentar con el resfriado aunque la temperatura no pasa de 38°C. A esto se le conoce como febrícula.

El resfriado común sólo provoca nariz roja, mocos, congestión nasal, estornudos y dolor de cabeza.

La gripe también involucra tos, dolor de cabeza, articular y muscular muy intenso.

Síntomas que se prolongan
Tres días es el tiempo de duración de un resfriado, y aunque a veces se pueden prolongar, no son incapacitantes.

En cambio, con la gripe puede pasar hasta una o dos semanas sin sanar y el malestar puede obligar a estar acostado en cama.

El resfriado no se puede prevenir
Hasta ahora no se ha logrado descubrir algo que prevenga el resfriado común, aunque sí se conocen algunas medidas de higiene que ayudan a reducir el riesgo como son:

Lavarse las manos con frecuencia
Mantenerse hidratado
Evitar contacto con estornudos u otras secreciones ajenas
La gripe tiene vacuna
Anualmente se administran vacunas para prevenir la gripe, sobre todo en personas con alto riesgo de padecerla como los adultos mayores, mujeres embarazadas, personas con patologías crónicas y personal sanitario.

Si bien protege sólo en un 50%, es de los métodos que la comunidad científica recomienda para prevenir la enfermedad.

En caso de tener dudas sobre los síntomas o sufrir de grandes malestares, lo mejor es acudir oportunamente con el médico.

(Con información de El País)