Reingeniería y reinvención del Gobierno: el reto

 

La presente administración tiene un gran reto, reordenar el estado actual de las cosas para potencializar el desarrollo de la entidad, y revertir el estado colapsado recibido, y para que esto suceda, no sólo es necesario realizar cambios en el gabinete, ni generar únicamente nuevas dependencias y entidades, lo importante aquí es el fondo de cada una de estas instituciones, me refiero a sus procesos, a sus funciones, a su estructura, a la forma en que se coordinan interinstitucionalmente, en resumen, esta administración deberá implementar una reingeniería administrativa que le permita contar con una administración pública eficaz, productiva, ágil, eficiente y que otorgue resultados en el menor tiempo posible con los recursos disponibles.
La reingeniería administrativa es la revisión fundamental y el rediseño radical de procesos para alcanzar mejoras espectaculares en medidas críticas y contemporáneas de rendimiento, tales como costos, calidad, servicio y rapidez (Hammer y Champy – 1994). Por eso para que los buenos deseos de la agenda gubernamental se cumplan, será necesario “reinventar el gobierno”, hacerlo efectivo, y me refiero a su reinvención por la urgencia que esta amerita en estados colapsados, la reinvención del gobierno conlleva su renovación para mejorar, y los procesos de cambio en el poder son el mejor momento para hacerlo de forma pacífica.
Esta reinvención propuesta debe poner en el centro de su ejecución al ciudadano, para otorgarle más y mejores servicios, con especial atención en población excluida de estos servicios públicos básicos, como salud, alimentación, educación, agua potable, alumbrado público, etc. y para que eso sea posible es necesario simplificar los procesos que permitan incentivar y potencializar el otorgamiento de dichos servicios.
En materia de educación, el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca presentó una reestructuración orgánica que debe ser aprovechada para atender las principales demandas de los trabajadores al servicio de la educación, y estos a su vez deberán presentar voluntad política para trabajar en coordinación con el presente gobierno. Por otro lado, la política social de la presente administración deberá estar focalizada en las personas con mayores indicadores de rezago y pobreza, centrada en la dinámica de la cooperación y no del paternalismo, así mismo las Unidades Móviles deberá tener carácter de permanente y evitar la situación que sucedió con los quioscos del Registro Civil, que por falta de recursos se dejó de dar seguimiento.
Para el caso de instituciones cómo las de salud y seguridad pública, la dimensión de su estructura orgánica y personal es excesivamente amplia, que para utilizar como analogía, conducir estas superestructuras es cómo querer conducir un barco, entre más grande sea el barco más difícil será dirigir el timón para hacerlo llegar a buen puerto, por tal motivo se deberá realizar un mapeo únicamente de los principales procesos de los Servicios de Salud de Oaxaca y de la Secretaría de Seguridad Pública que les permita identificar eficacias internas y posibilidades de mejora en el servicio, saneando sus finanzas y buscando alternativas de financiamiento que bien puede provenir del sector privado.
El pago a proveedores que dejó la administración anterior, es un tema pendiente, que deberá ser atendido cómo anteriormente se atendió a los defraudados por las cajas de ahorro, para esto la presente administración deberá dejar muy claro cuál es el procedimiento que deberá seguir la Ventanilla Única para atención a proveedores, evitando el burocratismo y garantizando el finiquito a proveedores, al tiempo que se tendrá que buscar una fuente de financiamiento federal para poder salir de esta deuda.
La desaparición de la Secretaría del Trabajo trae consigo que sus funciones pasen a la Secretaría General de Gobierno y en consecuencia que este tema sea atendido como un tema de gobernabilidad y estado de derecho, del cual pareciera un error, tal vez la intención sea que este tema sea atendido únicamente por las instituciones federales con representación en la entidad, pero que nos dejan a la Secretaría de Economía para potencializar el desarrollo económico en la entidad y la inversión de empresas, porque Oaxaca necesita recuperar su economía y aprovechar el uso de nuevas tecnologías para conseguirlo, conducir el desarrollo económico en armonía con el mercado, sin olvidar el carácter rector que debe tener el gobierno. Se deberá promover un crecimiento con calidad que democratice la economía a través de la generación de oportunidades para todos.
Necesitamos homologar los procesos de las dependencias y entidades en áreas de staff; regular la cantidad de asesores con los que cuentan los titulares; homologar las funciones de las Direcciones Administrativa, Jurídicas, Financieras y de Servicios Generales para todas las instituciones; introducir una nueva política que motive a la innovación en los servidores públicos que se encuentran atrapados en las rutinas de los procesos y el interminable número de leyes y servidores públicos que existen para normarlos, a través de una mejora regulatoria, inyectar en la administración pública la cultura de la calidad y la efectividad; dar paso a las asociaciones público privadas que permitan atender problemas público básicos y necesarios en entidades paraestatales que se encarguen de otorgar servicios como vivienda, agua potable, deporte, etc, al mismo tiempo que urge una administración pública que permita la participación ciudadana, la rendición de cuentas, la tecnología, la innovación y la transparencia, que permita que los ciudadanos logren también incidir en la toma de decisiones de políticas públicas que les afecten o dónde se vean involucrados, porque sólo mejorando los procesos y reinventando el gobierno podremos obtener resultados diferentes para nuestra entidad.
Por el bien de Oaxaca, espero que así sea.
Omar Escobar Castellanos.