Posible reunión de Peña Nieto y el magnate antes de enero

Hablaron por teléfono y acordaron delinear una nueva agenda de trabajo
México.- El presidente Enrique Peña Nieto y el ganador de las elecciones de Estados Unidos, Donald Trump, hablaron ayer por teléfono. Acordaron poner a sus equipos de trabajo en comunicación para delinear una nueva agenda de trabajo en la relación bilateral. Plantearon encontrarse antes de enero próximo, cuando el republicano tomará posesión, y no tocaron el tema del muro fronterizo que el empresario asegura levantará en la frontera sur de su país.

Desde Los Pinos, el mandatario mexicano dirigió ayer un mensaje a propósito del resultado electoral.

La nueva etapa de la relación bilateral se hará “con ánimo constructivo a partir de nuestras fortalezas como nación y con base en el respeto mutuo de nuestras soberanías’’. México, dijo Peña Nieto, es un país unido, valioso y valiente.

Con Trump, apuntó, se acordó trabajar por una relación de confianza a partir del diálogo y de diseñar una agenda para definir con toda claridad, el rumbo que habrá de tomar la relación entre las dos naciones.

Además, se dijo optimista, porque ”creo que hay una gran oportunidad para construir en favor del desarrollo de ambas sociedades”.

Peña Nieto, quien por la mañana había felicitado en su cuenta de Twitter al pueblo de Estados Unidos por la elección de la víspera, anticipó un nuevo capítulo en la relación bilateral que implicará un reto, pero también una gran oportunidad.

Añadió que los mexicanos iniciarán esta etapa con seguridad, determinación y en unidad.

Reafirmó su determinación de entregar toda su capacidad, “auténticamente en cuerpo y alma, a velar por los derechos, el bienestar y los intereses de los mexicanos donde quiera que se encuentren. En todo momento, mi prioridad ha sido y seguirá siendo cuidar a México, proteger a los mexicanos’’.

En cualquiera de los dos países donde se ubiquen, los mexicanos seguirán –continuó– trabajando con su característica responsabilidad y compromiso, y emplearán su creatividad y esfuerzo.

Los lazos con la sociedad estadunidense, destacó Peña Nieto, son inseparables, y eso lo demuestra la comunidad mexicana en Estados Unidos con su aportación permanente al desarrollo de ambas naciones.

Ambos países son, insistió, aliados, socios y vecinos. Y compartió conceptos del discurso de triunfo de Trump en su disposición de trabajar con todos buscando coincidencias y no hostilidad, alianzas y no conflictos.

La lectura con la posición del gobierno mexicano y una posterior entrevista ocurrieron en el salón Adolfo López Mateos, el mismo donde el 31 de agosto Peña Nieto y Trump se presentaron ante los medios de comunicación tras conversar en privado en las oficinas presidenciales.

En esa ocasión, el empresario dijo que no habían hablado sobre quién pagará el muro, el cual desde el inicio de su campaña aseguró que construirá como medida para evitar la migración indocumentada de mexicanos a Estados Unidos.

Ese mismo día, vía redes sociales, el presidente Peña Nieto reiteraría la determinación del gobierno de México de no aportar dinero por la construcción de esa valla.

La decisión de invitar a Trump a Los Pinos se convirtió en una de las más controvertidas de este gobierno y días después derivó en la renuncia del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, promotor del viaje del republicano.

Ayer, interrogado sobre si en el telefonema con Trump se habló sobre el tema del muro, el mandatario respondió con un breve no lo tocamos.

En cambio, reiteró la disposición de su gobierno para construir con el de Estados Unidos una agenda de trabajo que permita impulsar la prosperidad de nuestras sociedades.

Son muchos los temas para atender de forma conjunta, indicó enseguida, como seguridad, cooperación y prosperidad. También ponderó las fortalezas de la economía mexicana y el trabajo de su gobierno para cuidar nuestros fundamentales macroeconómicos frente a la enorme volatilidad internacional.

La Jornada / Rosa Elvira Vargas