El día después de mañana

Porque para reconocer nuestra luz, a veces hay que conocer nuestra sombra.

Aunque suene increíble, hoy despertamos con una oportunidad: el mejorarnos como personas día con día.

Lo sucedido ayer en EUA es una llamada de atención para el mundo entero. ¿Qué estamos haciendo? ¿Hasta dónde hemos llegado? En momentos de decadencia y crisis, la respuesta a nuestros problemas no viene de afuera, sino de adentro de nosotros mismos. Ningún político, líder religioso o ideología son la solución. La salida a este sistema enfermo está en sanarse uno para compartir lo mejor con todos. Hace falta empatía, tolerancia y, aunque la palabra haga ruido a algunas personas, mucho amor. Este mundo necesita amor. Y ese amor empieza por ti, por mí, por él, por ella.

Donald Trump no es más que el reflejo de la mentira que nos han vendido durante años. El supuesto sueño americano no es más que una fantasía salida del guión más descabellado de Disney, y EUA (como ideología, no como pueblo) no es más que un conjunto de creencias cada vez más obsoletas.

Es hora de analizarnos como humanidad: ¿ese es el ideal que queremos? ¿Realmente ese es país líder que decimos admirar? ¿Esa es nuestra meta como sociedad? Es momento de cambiar nuestras prioridades y entender que el cambio está en llenar nuestro propio metro cuadrado de tolerancia, respeto y propuestas. Es hora de darnos cuenta que el vecino no es el enemigo. Es tiempo de enfrentar nuestra peor cara para por fin poder vencerla. Hoy es cuando tenemos que replantearnos todo para volver a empezar.

Pero no todo está perdido, al contrario: cuando tocamos fondo podemos levantarnos y renacer. Cuando entramos en crisis podemos hacernos más fuertes. Cuando la noche está más oscura, está a punto de amanecer.

Ahora nos toca despertar.

Porque Trump no es el fin del mundo, pero nosotros sí podemos ser el inicio del cambio. Porque EUA no es el centro del mundo, pero nosotros sí podemos ser el epicentro de su transformación. Porque la política no es la salida, pero nosotros sí podemos ser la solución. Porque el sistema no es el camino, pero nosotros sí podemos ser la respuesta.

En palabras del grandísimo Barack Obama, a quien, creo, todos le debemos un agradecimiento infinito, “YES, WE CAN”.

Así que, si hoy sientes un vacío, recuerda que llenarlo está en ti. Si hoy ves el fin del mundo, recuerda que reconstruirlo está en ti. Si hoy no ves por dónde, recuerda que el camino está en ti. Si hoy te sientes triste, recuerda que la alegría está en ti.

A lo que voy con todo esto es que nada está perdido y tenemos todo por ganar. Sólo tenemos que reencontrarnos como individuos y como sociedad. Tenemos que recordar que la humanidad es más grande que un personaje o un discurso. Tenemos que saber que sí podemos hacer algo. Sólo se trata de tomar la vida en nuestras manos y de ser mejores personas día con día.

Si ves desigualdad, tú ayuda.
Si ves intolerancia, tú respeta.
Si ves odio, tú ama.

Trump no es nada, pero nosotros, juntos, podemos serlo todo.

Sí, lo que pasó ayer es increíble. Pero lo es más la oportunidad que esto significa: podemos ser mejores día con día. Es uno con uno, y todos con todos.

No hay duda: lo que pasó ayer es una llamada de atención para el mundo entero, pero también una oportunidad para cada uno de nosotros. Y tú, ¿qué vas a hacer?

Porque para poder reconocer nuestra luz, a veces hay que conocer nuestra sombra.

El camino está en ti.
El rumbo está en todos.

Respeta, une, tolera, propón, construye, ama.

Hoy es el momento.
Ahora es cuando.

Buenos días, mundo.
Hoy yo te prometo ser mejor.

-Daniel Pando.

1 Comentarios

  1. Es muy cierto. No podemos dejar que una cabeza tan enferma venza. Trabajemos en amarnos dia a día. Los mexicanos no necesitamos más para vivir recuerden en la vida de nuestros ancestros vivían de lo que producían. Era más que suficiente.

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